Solemnidad de San José. 19/03/2021

La Iglesia celebra hoy la solemnidad de San José como esposo de la Virgen Maria. El pasado 8 de diciembre y hasta el próximo 8 de diciembre de este año, día de la Inmaculada, el papa Francisco, con motivo del 150 aniversario de patronazgo de la Iglesia por San José, dedica el año a la reflexión sobre San José, por lo que escribe una carta apostólica llamada Patris Corde, Corazón de Padre.Ya el título nos está hablando del corazón de San José, imagen, del corazón del Padre Dios. Comenzamos hoy también el año dedicado a la Familia.

Marzo, es un mes muy especial, en medio de este océano o del desierto, del tiempo de Cuaresma, en ese navegar o caminar hacía la Pascua, nos encontramos como con dos islotes o dos oasis, las solemnidades de San José y de la Anunciación/Encarnación, que rompen con el carácter penitencial de la Cuaresma.

Ambas fiestas tienen elementos en común: el anuncio del nacimiento de Jesús a María por el Ángel Gabriel, y en sueños un Ángel del Señor anuncia a José, hemos leído en el evangelio “José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados”

Otro elemento que tienen en común es la respuesta, el fíat, el sí de María, a los planes de Dios: “…hágase en mi según tu palabra…” mientras que, de José, del sí de José, del fíat de José, dice el evangelio que obedeció, que hizo tal como dijo el Ángel del Señor.

Otro detalle, muy importancia es el hecho de poner nombre, mientras a María le dice le llamarás Jesús, a José le dice le pondrás por nombre Jesús. Poner o dar nombre en la ley y sociedad judía de esa época es más importante que ser padre biológico, es sinónimo de pertenencia, pues es el que se hace cargo de la educación, crecimiento del niño, es el responsable del niño.

José y María tienen mucho que decirnos en Cuaresma, pues ellos con escucha y su sí generoso de corazón nos invitan en este camino hacia Dios, hacia la Pascua, al encuentro con el Señor Resucitado, a hacerlo con humildad, docilidad y obediencia generosa de nuestros corazones, reconociendo nuestras desobediencias, que nos apartan de Dios, nos invitan a la conversión a la hacer la voluntad de Dios y a dejarnos rescatar y poner toda nuestra confianza en el Señor.

Además de ser descendiente del rey de David, de José se destaca que era un hombre justo, bondadoso. Era tal la afabilidad o bondad de José, que cuando descubre que María estaba embarazada, pensó en repudiarla en secreto. Pues, si la denunciaba, María sería condenada a ser apedreada.

Pero José decidió dejarla en secreto, a cargar con la culpa, al abandonar a la mujer con la que estaba desposada, y que para cualquier vecino él era el responsable del embarazo con el agravante de que estaban desposados, es decir, podían vivir juntos, pero no podían tener relaciones, José quedaría como un mal hombre, como un irresponsable.  Con este gesto, con este corazón bondadoso que carga con la culpa para proteger a María, San José es imagen del corazón de Dios Padre, que encarnado en Dios Hijo recoge todas nuestras culpas y las lleva a la Cruz para salvarnos, para rescatarnos. Y ese es el eje de toda la reflexión sobre San José de la carta Patris Corde: José imagen del corazón del Padre Dios, el Padre lo eligió para el cuidado y custodia de Jesús y de María.

Con palabras el papa Francisco:

“Dios confía en este hombre, del mismo modo que lo hace María, que encuentra en José no sólo al que quiere salvar su vida, sino al que siempre velará por ella y por el Niño. En este sentido, san José no puede dejar de ser el Custodio de la Iglesia, porque la Iglesia es la extensión del Cuerpo de Cristo en la historia, y al mismo tiempo en la maternidad de la Iglesia se manifiesta la maternidad de María. José, a la vez que continúa protegiendo a la Iglesia, sigue amparando al Niño y a su madre, y nosotros también, amando a la Iglesia, continuamos amando al Niño y a su Madre.”

La carta sobre San José, a la que os invitamos a leer, tiene siete apartados, cada uno lleva un título que siempre empieza con el término Padre: 1) José es Padre amado por el pueblo cristiano. 2) Padre en la ternura, en su comportamiento Jesús vio la ternura de Dios. 3) Padre en la obediencia, hizo del cumplimiento de la voluntad de Dios su alimento diario. 4) Padre en la acogida, acogió a María sin poner condiciones previas 5) Padre de la valentía creativa, encontró soluciones ante las dificultades. 6) Padre trabajador, un carpintero que trabajaba para el sustento de su familia 7) Padre en la sombra, pues para Jesús fue la sombra del Padre celestial en la tierra: lo auxilia, lo protege.

José pasa en silencio por los evangelios. Es sólo, nada y nada menos, un creyente que presta atención a Dios que se le muestra en los sueños, José es el hombre de la escucha y del silencio.

Que San José que interceda por nosotros y nos ayude a caminar en este tiempo de Cuaresma.  Feliz día de San José.

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