Este domingo celebramos a Dios, a Dios Trinidad, nos reunimos como familia unida por la fe, como comunidad creyente convocada por Dios a quien invocamos como: Padre, Hijo y Espíritu Santo, es decir Dios Uno y Trino, Trinidad Santa, Comunidad Santa Celebramos también la jornada de la vida contemplativa, la jornada “Pro Orantibus” cuyo lema, para este año, es “Generar esperanza” en la que oramos por aquellos hermanos y hermanas que han abrazo la vida contemplativa.
En las lecturas de hoy contemplamos de manera especial el misterio de Dios. La primera lectura del libro del Éxodo nos revela como Dios se revela a sí mismo como “compasivo y misericordioso” ante el cual Moisés reconoce la condición pecadora del pueblo, se inclina y lo adora. El salmo es todo un canto de alabanza ante este Dios compasivo y misericordioso “¡A ti gloria y alabanza por los siglos!” San Pablo en su Segunda Carta a los Corintios, expresa la fe trinitaria de la Iglesia: Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo, y en nombre de ese Dios exhorta a la comunidad a la alegría, a la paz, al amor mutuo y a la unidad. Y en el evangelio, Juan nos ofrece un acercamiento a quién es Dios y a lo que ha hecho para mostrar su amor al mundo “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito”
En el relato del Éxodo se muestra un encuentro de Moisés con Dios en el monte Sinaí, pronuncia su nombre con respeto y el mismo Dios le proclama su identidad que es su mejor definición y que aparece muchas veces a los largo y ancho del Antiguo Testamento “Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad” Moisés , animado por esta afirmación, intercede por su pueblo, a pesar de que acaba de pecar cometiendo idolatría “Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque es un pueblo de dura cerviz; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya”
Pablo que siempre anda preocupado por que reine la paz y la unidad entre los cristianos, esta vez de Corintio, le da esta consigna que entra de lleno en la visión trinitaria de la vida cristiana “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo estén siempre con todos vosotros” Esta referencia al Dios Trino debe unir a los cristianos “tened un mismo sentir y vivid en paz. Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros” esta misma referencia es la que nos une, o debería de unirnos porque a veces parece que no lo estamos, a nosotros cristianos del siglo XXI.
El pasaje del evangelio de Juan forma parte del diálogo de Jesús con Nicodemo, en el cual Jesús se presenta como el Hijo y el Enviado de Dios para salvar al mundo, de modo que se salven todos por Él “Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna” Nos presenta a un Dios que se interesa de tal modo por la humanidad que nos envía al Hijo a quien ha dado todo su amor, y que precisamente por puro amor entrega a su Hijo, tenemos tanto valor para Dios, nos quiere de tal manera, que pone en riego a su propio Hijo por nosotros, y justamente este es el sentido más profundo de la misión de Jesús, su entrega por nosotros. El Padre lo envió como don, para mostrarnos su amor y comunicarnos su misma vida.
Todo parte de la iniciativa de Dios, que, movido por su gran amor a la humanidad, envía a su Hijo para salvarnos. Aunque el ser humano decida autoexcluirse muchas veces de esta vida que Dios nos regala “Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él”, siempre nos está llamando y ofreciéndonos su Espíritu para reintegrarnos en el camino del seguimiento “El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios” y para una existencia y vida llena de plenitud.
Feliz domingo de la Santísima Trinidad y feliz semana.


