Fiesta de la Transfiguración del Señor

06/08/2023

Este decimoctavo domingo del tiempo ordinario, coincide con la fiesta de la Transfiguración del Señor. En el segundo domingo de Cuaresma, todos los años, leemos la Transfiguración de Jesús cuya finalidad es la preparación para el Triduo Pascual. La Fiesta de hoy nos invita a ver contemplativamente al Señor glorificado, iluminado con la luz plena de Pascua, triunfo total del final de los tiempos.

El profeta Daniel nos presenta una visión esplendorosa del Reino mesiánico “Miré y vi que colocaban unos tronos. Un anciano se sentó. Su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego…” Esplendor que cantamos en el salmo “Porque tú eres, Señor, Altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los dioses” Pedro en su segunda carta, da testimonio de lo que escuchó en el monte “Este es mi Hijo amado, en quien me he complacido” El Evangelio nos presenta el relato de la Trasfiguración del Señor, de cual son testigos Pedro, Santiago y Juan “Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto. Se transfiguró delante de ellos, …”

El profeta Daniel, en momento de persecución, describe la visión del Reino mesiánico con una escenografía espectacular: Dios sentado en su trono, vestidos blancos, ríos de fuego, millones de seres cantando alabanza a Dios y al Hijo del Hombre, que entra en escena solemnemente y a quien le es dado todo honor y poder para siempre “A él se le dio poder, honor y reino”. Esta visión da aliento al pueblo de Israel, que está siendo perseguido, asegurándole que el bien va a triunfar sobre el mal cuando llegue el Mesías prometido. Esto mismo hace el salmista que canta la gloria y la victoria de Dios “El Señor reina, Altísimo sobre la tierra”

 Pedro en esta carta afirma que había sido uno de los tres que asistieron y presenciaron el acontecimiento de la Transfiguración, “testigos oculares de su grandeza” y estando junto a Él en la montaña “Y esta misma voz, transmitida desde el cielo, es la que nosotros oímos estando con él en la montaña sagrada” La luz transfigurada de Jesús dio animo a los apóstoles, Pedro ahora quiere levantar el ánimo a sus lectores “como una lámpara que brilla en un lugar oscuro” de la misma manera quiere levantar el ánimo a todos los cristianos de todos los tiempos.

En el Evangelio, lo principal es la teofanía que la que fueron testigos los tres discípulos más cercanos a Jesús: Pedro, Santiago y Juan. Este hecho sirvió a la primitiva comunidad cristiana a entender mejor la identidad de Jesús y encontrar sentido a toda su historia pascual. El entusiasmo de Pedro “Señor, ¡qué bueno es que estemos aquí!”  refleja la inyección de ánimo que reciben los tres en un momento en los que andaban desconcertados por el anuncio de la pasión y muerte del Maestro.

La voz del Padre que autentifica al Hijo y la presencia del Espíritu sobre Él, en forma de nube, expresan claramente la intención señalar claramente a Jesús como el enviado de Dios, es más, como el Hijo mismo de Dios, y que su camino hacia la cruz, del que habla con Moisés y Elías, los representantes de la Ley y los profetas del Antiguo Testamento, es también el camino de gloria y salvación.

Centramos nuestra mirada de fe sobre el Señor Resucitado. A través de la cruz, Él va a introducirnos en la esfera de la nueva vida como sucedió cuando celebramos el Triduo Pascual, un camino que recorrió Jesús y también quiere ser nuestro camino, y para que no queramos huir de la cruz, ni nos dejemos desalentar por ella, puesto que la última palabra es la gloria y la vida. Escuchemos pues la palabra de Dios “Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo” que nos invita a escucharlo y seguirlo, pues es Él, el camino, la verdad y la vida. Siguiéndole a Él tenemos asegurada la felicidad, a pesar de las cruces que encontremos en el camino

          Feliz domingo, día del Señor y feliz semana.

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