XXV Domingo Del Tiempo Ordinario

22/09/2024

Vigesimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario en el que oficialmente recibimos a nuestro nuevo párroco Manuel Márquez Córdoba, al que en este domingo se le hará entrega de la parroquia, y al cual damos nuestra bienvenida y acogemos. Así como a Pepe Planas, que ya jubilado (el sacerdote nunca se jubila, sino que, después de largos años de servicio y cargos, ya no se les nombra para cargos que inevitablemente tienen su carga, en el cargo va la carga decimos), prestará su inestimable servicio en nuestra parroquia.  

En cuanto a la liturgia de la Palabra, después de la confesión de fe de Pedro que cierra la primera parte del evangelio de Marcos, comenzamos con la segunda parte que se estructura con tres anuncios que hace Jesús de su pasión y muerte, seguidos de tres relatos que destacan la incomprensión de sus discípulos. El domingo anterior leímos el primer anuncio y la reacción de Pedro, en este domingo leeremos el segundo anuncio y la incomprensión de unos discípulos.

El libro de la Sabiduría fue escrito siglos antes de Cristo y, sin embargo, da la impresión de que describe lo que vivió Jesucristo en su pasión “Lo someteremos a ultrajes y torturas”. El salmo invita a acompañar a Jesús cuando piensa en su muerte y resurrección “Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida”. La lectura de la carta de Santiago da un aviso muy importante para la comunidad cristiana, “Hermanos: donde hay envidia y rivalidad, hay turbulencia y todo tipo de malas acciones” pues caemos muchas veces en el pecado de las envidias y peleas, queriendo averiguar quién manda más.  Dice el Evangelio “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará”. Sus discípulos no entendían aquello y discutían entre sí quién sería el más importante. Él les dijo que “quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”.

La primera lectura, del libro de la Sabiduría, nos ayuda a comprender el por que el Hijo del Hombre será entregado. A los malvados les molesta porque se opone a sus acciones, echa los pecados, reprende, les molesta que presuma de conocer a Dios, que se llame a si mismo de hijo del Señor y que se gloríe de tener por Padre a Dios. “Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso” Como consecuencia de todo ello, lo someterán a la afrenta, a la tortura, lo condenarán a una muerte injuriosa y vergonzosa “Lo condenaremos a muerte ignominiosa” Están convencido de que, si es el Hijo de Dios, Él lo ayudará y lo librará de los enemigos, pero no será así de momento, habrá que esperar al tercer día en el que resucitará. Así lo cantamos también en el salmo “insolentes se alzan contra mí y hombres violentos me persiguen a muerte” pero sin ser abandonado “Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida”, que nos invita a acompañar a Jesús en la pasión y a acompañar a los que sufre, no a discutir quien el más importante.

La lectura de la carta de Santiago es un discutir de quien es el mayor o el más importante, sino que las rivalidades y peleas que surgen dentro de la comunidad cristiana ¿de dónde proceden los conflictos y luchas que se dan entre vosotros?, atribuidas al deseo de placer, la codicia y la ambición ¿No es precisamente de esos deseos de placer que pugnan dentro de vosotros? Cuando no se consigue lo que se desea, la insatisfacción lleva a toda clase de conflictos.

En el Evangelio leemos como la actividad de Jesús entra en una nueva etapa, sigue recorriendo Galilea, pero no se dedica a anunciar a la gente la Buena Nueva, sino que se centra en la formación e instrucción de los discípulos. Todo se centra en muerte-resurrección, que Jesús la tiene presente durante toda su vida, para Jesús cada día es Viernes Santo y Domingo de Resurrección.

Al primer anuncio Pedro reaccionó reprendiendo a Jesús, lo que le costó que Jesús le reprimiera duramente. Ahora los discípulos callan “Pero ellos no entendían lo que decía y les daba miedo preguntarle”, siguen sin entender a Jesús, prueba de ello es que los discípulos se dedican a discutir quien es el más importante, lo que supone en cierto modo, el desprecio al menos importante. Jesús da una solemne lección a sus discípulos, convoca a los Doce y les dice algo revolucionario “El que quiera ser el primero que sea el último de todos y el servidor de todos”, es el mismo ejemplo que el lavatorio de los pies en el Evangelio de Juan. Jesús enseña que mandar es servir, un servicio que se presta.

A continuación, nos da a todos una clase una clase de humildad y abnegación, para saberlo acoger en los más débiles. Jesús toma un niño entre sus brazos, no es un gesto cargado de romanticismo y sentimentalismos, los niños en esa época eran personas marginadas, como las viudas y los huérfanos. Jesús enseña que “El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mi…” Jesús anima a recibir a los niños en su nombre y acogerlos en la comunidad cristiana, en los niños están representados todos los maginados, un ejemplo lleno de grandeza y de servicio.

Pidamos al Señor que nos ayude a acompañar al que sufre, al necesitado, que aleje de nosotros los conflictos, y a ponernos al servicio del Evangelio sin codicia y sin buscar el prestigio y los primeros puestos. Y por supuesto pidamos al Señor por el nuevo párroco, que el Espirito Santo le guie en el pastoreo de esta  comunidad parroquial

Feliz domingo y feliz semana.

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