FIESTA DE S. SEBASTIÁN

20/01/2026

Nos reunimos hoy para celebrar con alegría la solemnidad de nuestro patrón y titular de esta parroquia, San Sebastián. Sin embargo, esta celebración se ve hoy envuelta en un profundo sentimiento de tristeza y solidaridad. Encomendamos al Señor, de manera especial, a los fallecidos, heridos y familiares del trágico accidente ferroviario ocurrido en Córdoba el pasado domingo.

A la luz de las lecturas que la Iglesia nos propone hoy, la vida de San Sebastián nos ofrece consuelo y esperanza ante las dificultades.

“A los ojos de los insensatos parecía que moría” La lectura del libro de la Sabiduría nos dice que, aunque el tránsito de los justos se considere una desgracia o una destrucción, “ellos están en paz” y poseen una “esperanza llena de inmortalidad”. Al igual que San Sebastián afrontó su martirio con una fe inquebrantable en la resurrección de los muertos, hoy creemos que nada es superior al amor de Cristo, que ha roto las barreras de la muerte. Frente a la fragilidad de la vida, el salmo de hoy nos permite decir con fuerza: “Yo confío en el Señor”

En la primera lectura también recordamos la figura de David, quien Expuso su vida y el Señor le concedió una gran victoria al igual que nuestro patrón, expuso su vida por el servicio a los demás. San Sebastián, siendo capitán de la guardia imperial, no usó su poder para sí mismo, sino para practicar la cultura del cuidado, socorriendo a los perseguidos y encarcelados sin importarle el peligro. Hoy, esa valentía de David y de Sebastián nos invita a latir al compás del corazón del hermano con humildad, acompañando a las personas y a las familias que sufren por cualquier causa.

El Evangelio nos lanza una llamada a la confianza: No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma San Sebastián llevó su amor a Cristo hasta las últimas consecuencias, convencido de que la vida verdadera es la que se vive en Dios. En un mundo marcado por lo caduco y lo efímero, nuestro patrón nos enseña que el corazón del hombre está hecho para deseos más grandes: para el Amor y la plenitud.

San Sebastián fue invocado históricamente como protector en momentos de enfermedad y muerte. Pidamos hoy su intercesión por el eterno descanso de las víctimas de Córdoba y por el consuelo de sus seres queridos. Pidamos también que siga protegiendo a nuestro pueblo de Alhaurín de la Torre y que su ejemplo nos ayude a ser auténticos testigos del Señor, manteniendo viva en nuestra parroquia la firmeza de la fe, la esperanza y la caridad.

¡Feliz día de nuestro patrón San Sebastián!

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