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XXIX Domingo Del Tiempo Ordinario

22/10/2023

 Celebramos en este domingo XXIX del Tiempo Ordinario, y como es habitual en los penúltimos domingos del mes de octubre y en todo el mundo, el Domingo Mundial de la Misiones, el Domund, cuyo lema este año es “Corazones ardientes, pies en camino” Es el día en que, de un modo especial, la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones. El pasado jueves celebrábamos por este motivo una vigilia con la exposición del Santísimo

Una síntesis de las lecturas puede ser esta:  El profeta Isaías, alienta al pueblo desterrado en Babilonia presentando al rey persa, Ciro, como el ungido, un desconocido “aunque no me conoces” que se convierte en instrumento de Dios para liberar al pueblo. El salmista invita a todos los pueblos y a toda la creación a entonar un cántico nuevo al Señor, Él es el rey que rige y gobierna con rectitud a todos los pueblos “Aclamad la gloria y el poder del Señor”. De la mano de Pablo, los tesalonicenses escucharon el evangelio “cuando os anuncié nuestro evangelio, no fue solo de palabra, sino también con la fuerza del Espíritu Santo y con plena convicción”, que los llevó a un cambio de vida entregándose al Señor. En el evangelio continuamos con las controversias entre Jesús y los fariseos, hoy estos en unión con los herodianos, proponen una pregunta trampa a Jesús “llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta”.

En lectura del profeta Isaías, Ciro, un extranjero que no conoce a Dios, es ungido para liberar al pueblo. Después del destierro en Babilonia, con el edicto de Ciro, el pueblo desterrado tiene permisos para volver y volver a reconstruir su país, la ciudad de Jerusalén y sobre todo el Templo. Era una política que uso Ciro no solo con Israel, sino también con el resto de los pueblos que fueron ocupados o desterrados por Babilonia. Lo importante es que Ciro no conoce a Dios, pero Dios lo toma de la mano y lo unge, lo consagra convirtiéndolo en instrumento para liberar a su pueblo “Por mi siervo Jacob, por mi escogido Israel, te llamé por tu nombre, te di un título de honor, aunque no me conocías”, y para que sepan todos los pueblos, de Oriente a Occidente que Él es el único Dios. Dios, el único Dios, el verdadero, va conduciendo la historia a través de los acontecimientos sociopolíticos, buenos o malos “Yo soy el Señor y no hay otro; fuera de mí no hay dios”.  Y esto es lo que hace el salmista, canta la gloria de Dios a todas las naciones, “Cantad al Señor, toda la tierra. Contad a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones” pues Dios es Dios de todos los pueblos, que son invitados a vivir según sus caminos.

La segunda lectura nos hallamos ante las primeras palabra escritas de todo el Nuevo Testamento, es considera la primera carta a los tesalonicenses el escrito más antiguo, aun no se habían escrito los evangelios. En el saludo, inicial y habitual en las de Pablo, se unen Silvano y Timoteo, los tres alaban a la comunidad de tesalónica por los valores de se ven en esa comunidad, la virtudes teologales, una vida de fe, esperanza y caridad  Es una comunidad muy viva, llena de la fuerza del Espíritu Santo desde el principio, desde que recibieron el anuncio de la Buena Noticia. ¿se nos podría felicitar a nosotros cristianos del siglo XXI por estas virtudes y por esta vitalidad?

 En el Evangelio Mateo, relata la pregunta trampa que los fariseos, a los que se les unen los herodianos, algo difícil de entender, pues ambos grupos, fariseos y herodianos, no eran precisamente muy afines “¿es lícito pagar impuesto al César o no?”. El objetivo era que contestara lo que contestara Jesús siempre tendría algo en contra, si contesta que sí, sería acusado de colaboracionista del imperio romano y se enemistaría con el pueblo. Por el contra, si contesta que no, sería acusado de rebelde ante las autoridades. Si este episodio ocurriera en estos días, de seguro que le pedirían a Jesús su posicionamiento ante el conflicto entre palestinos e israelitas.

Jesús se da cuenta de las intenciones tramposas e hipócritas y evita entrar en la polémica, recurre a la imagen del emperador que hay en la moneda para darles una respuesta muy inteligente, que no entra en la cuestión, Jesús no se mete en política, pasa del terreno de la política al religioso, invita a saber  cotejar y comparar dos cosas, aunque los fariseos le habían preguntado por una “dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” Ante la pregunta de su posicionamiento ante el conflicto referido anteriormente, de seguro que Jesús respondería hablando de la Paz, pero no al estilo del hombre, que es un equilibrio de fuerzas, o una paz impuesta, sino hablaría de la Paz auténtica, de Paz Verdadera, citaría al profeta Isaías 11 6-9, “Habitará el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león comerá paja con el buey…” texto que leímos en el segundo domingo de adviento de este ciclo A que estamos a cinco semanas de concluir.

Lo que Jesús nos enseña es que debemos dar a Dios lo que es de Dios, además de dar al César lo suyo. Cuando haya que optar por obedecer a Dios o al César, Jesús no tiene ninguna duda: Dios es más grande y superior que el César. Ni el dinero, ni los distintos cesares que nos encontremos en la vida, han de ser considerados dioses, y ni mucho menos rendirles culto, pues Dios es el único Dios.

Feliz domingo, día del Señor, y feliz semana.

XXVIII Domingo Del Tiempo Ordinario

15/10/2024

Nuestra comunidad parroquial en este domingo vigésimo-octavo del tiempo ordinario, ya puesto en marcha el curso pastoral, celebra la misa del envío de todos aquellos que tienen alguna responsabilidad, tarea o misión en las catequesis de nuestra parroquia. Se llevará a cabo mediante el rito de envío, profesión de fe y compromiso, y bendición.

En la primera lectura, el profeta Isaías, sueña con el banquete del final de los tiempos ofrecido a todos los pueblos “Preparará el Señor del universo para todos los pueblos”. Ser comensales de Dios significa comunión y participación en su misma vida que ni si quiera la muerte puede quebrar. En el salmo Dios se presenta como pastor y como el anfitrión que nos conduce al banquete definitivo “Preparas una mesa ante mí”. Mientras llegamos al banquete del final de los tiempos, caminamos por la vida, y Pablo en la carta a los filipenses nos recuerda, que en este tiempo de camino y de peregrinar por la vida, encontraremos desganas, saturación, hambre, también abundancia y privación “Sé vivir en pobreza y abundancia”. Jesús en el Evangelio, usa también la imagen del banquete, anuncia la universalidad la universalidad del mismo, se aceptan buenos y malos, pero tiene que vestirse adecuadamente.

En la primera lectura, Dios prepara un banquete en el que invitará a todos, además de que no quiere nada oculto “arrancará el velo”, ni la muerte “aniquilará la muerte”, ni la tristeza “enjugará las lágrimas”, ni las humillaciones “alejará del país el oprobio de su pueblo”. Presenta un panorama optimista para el futuro del pueblo, del que ya puede gozarse con la presencia y cercanía amorosa de Dios “Aquí está nuestro Dios”. Con esta imagen del banquete nos quiere preparar para el banquete universal que compartiremos todos los pueblos, pues es el Señor del universo, de todos los pueblos y naciones de la tierra. El salmista se contagia de esa alegría “habitaré en la casa del Señor por años sin término” Es el salmo del Buen Pastor, Dios que cuida de nosotros y nos protege en todo momento, preparándonos precisamente un banquete.

En la lectura de la carta a los filipenses, Pablo, agradece sinceramente la ayuda material que la comunidad de Filipos le envía, a pesar de que a esas alturas él ya está hecho a todo “a la hartura y al hambre, a la abundancia y a la privación” y que siempre cuenta con la ayuda de Dios “Todo lo puedo en Aquel que me conforta” ¿Y nosotros, en nuestro peregrinar por la vida lo ponemos todo en manos de Dios, para que sea Él quien nos guíe y nos conforte en nuestro caminar?

En el Evangelio, la parábola que nos enseña Jesús hoy, los invitados que no quieren acudir al banquete del Rey y son sustituidos, que en principio no habían sido invitados “El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir”. Es la misma idea que hemos oído en las parábolas de los domingos anteriores: el hijo que dijo si, pero que luego no fue a trabajar, y los viñadores homicidas. Hoy insiste en esta enseñanza mediante la imagen del banquete.

Cuando la Palabra insiste en un mensaje no deberíamos tener nosotros reparo alguno en seguir reflexionado sobre dicho mensaje y aplicándolo a nuestras vidas. En todas estas parábolas, haciendo uso de diferentes imágenes: Hijos, viña, banquete en el caso que nos ocupa, Jesús denuncia al pueblo elegido que no le reconoció como Mesías y anuncia la universalidad de la salvación que ofrece Dios “Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”.

Pero también nos avisa que, a pesar de llamar a todos al banquete, buenos y malos, debemos vestirnos para la ocasión para ocasión, no vale cualquier cosa, pues Él mismo, nos da el traje para el momento, el traje del perdón, de la misericordia, del amor… “Amigo, ¿Cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?” Revistámonos con ese traje que nos ofrece para entrar en su banquete.

Que el Señor nos guíe, conforte en todos los momentos de nuestras vidas, que sea nuestra fuerza en el seguimiento, en las tareas catequéticas y evangelizadoras.

Feliz domingo, día del Señor y feliz semana.

XXVII Domingo Del Tiempo Ordinario

08/10/2023

XXVII domingo del tiempo Ordinario, domingo en el que celebramos la Jornada Mundial por el Trabajo Decente 2023, cuyo lema para este año es “Un trabajo decente tiene que ser un trabajo saludable”. La seguridad y la salud en el trabajo son esenciales para el bienestar y la dignidad de las personas. Cuando estamos expuestos a riesgos en el lugar de trabajo, nuestra salud y nuestra vida están en peligro. Las cifras de accidentes y muertes laborales nos impresionan y alertan. Hoy con el papa Francisco, pedimos al Señor que no haya más muertes en el trabajo y que nos esforcemos todos en lograrlo.

Isaías, en la primera lectura, mediante una imagen del mundo agrícola, la viña, imagen común en el resto de las lecturas de hoy, muestra la relación entre Dios y su pueblo. El Señor ha hecho todo lo posible, pero el pueblo no se arrepiente y se mantiene en la injusticia “¿Qué más podía hacer yo por mi viña que no hubiera hecho?”. El salmista, mediante la imagen de la viña, pide a Dios la restauración y el perdón de los pecados causantes de la deportación y destrucción “La viña del Señor es la casa de Israel”. Pablo siguiendo con sus exhortaciones a la comunidad de Filipos, pidiéndoles que tengas actitudes propias de cristianos, pues Cristo Jesús no hizo hermanos unos de otros “Lo que aprendisteis, recibisteis, oísteis, visteis en mí, ponedlo por obra”. El evangelio. Jesús, sirviéndose de la imagen de la viña, presenta la relación entre Dios y el pueblo elegido; la comunidad cristiana como nuevo pueblo de Dios, esta llamada a producir los frutos que el pueblo anterior no produjo “Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos”

La primera lectura, Isaías, reproduce un canto de amor a la viña. Su dueño hace de ella lo que un buen labrador puede hacer para que de buena cosecha, la cava, limpia de piedras, planta buenas cepas, etc. Pero la viña defrauda totalmente al viñador que tanto la mima, no da uvas sino agraces, uvas sin madurar, uvas avinagradas. El profeta compara al pueblo de Israel con la viña, pueblo elegido con el que Dios no ha escatimado en cuidados. Pero el pueblo de Israel no respondió al amor de Dios y no produjo los frutos esperados “¿Por qué, cuando yo esperaba que diera uvas, dio agrazones?”. La viña quedará sin cuidar y abandonada, el pueblo quedará expuesto y arrasado por sus enemigos (Babilonia). El salmo recoge la misma idea que el profeta “La viña del Señor es la casa de Israel”, reconoce el pecado del pueblo y pide a Dios mediante una oración de súplica que vuelva a ocuparse de su viña.

En la carta a los filipenses, Pablo, sigue con las exhortaciones a ser verdaderos cristianos, que el amor sea su seña de identidad. A pesar de las dificultades y turbulencias que puedan tener, no deben nunca perder la paz, el medio para tener esta armonía es tener una profunda fe en Dios en diálogo con él por la oración “Nada os preocupe; sino que, en toda ocasión, en la oración y en la súplica, con acción de gracias, vuestras peticiones sean presentadas a Dios” Todo esto llevará a la paz interior que todos deseamos “Y el Dios de la paz estará con vosotros”

En el evangelio, Jesús, que va agudizando su enfrentamiento con la clase dirigente del pueblo, los retrata como los viñadores ingratos y asesinos. La viña es el pueblo de Israel, los labradores son sus dirigentes, sacerdotes y ancianos. Israel es pueblo elegido al que se anuncia primero la Buena Noticia, pero rechazan, maltratan y asesinan a los enviados e incluso al Mesías esperado, el hijo del amo de la viña. Una vez le expone la parábola, les dirige una pregunta muy pedagógica “¿qué hará con aquellos labradores?”  a la cual responden “Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo”

Jesús da una aclaración, usando ahora la imagen de la piedra fundamental del edificio, “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente” concluye Jesús con la amenaza de que se le retirará el Reino de los cielos y se le dará a otro pueblo que de frutos “Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos” este nuevo pueblo de Dios es la Iglesia dispuesta a dar frutos.

Feliz domingo, día del Señor y feliz semana.

XXVI Domingo Del Tiempo Ordinario

01/09/2023

Vigésimo-sexto domingo del tiempo ordinario, comenzamos el mes de octubre, mes del Rosario de la Aura de nuestra parroquia. La Palabra de hoy nos sitúa en el discernimiento de la responsabilidad, que tenemos cada uno, ante el seguimiento de Jesús. La ambigüedad en nuestros actos y decisiones asoman en muchos y diferentes momentos de nuestra vida, es condición humana, la cual nos plantea una doble perspectiva de nuestra respuesta ante el seguimiento y llamada de Jesús: un sí que luego es un no y un no que luego es un si. La fidelidad en el seguimiento de Jesús se muestra en nuestra propia vida.

Una síntesis para las lecturas de este domingo puede ser: la primera lectura, sacada del profeta Ezequiel, nos habla de la conversión, en la que replica, a quienes le escuchan que, antes de criticar a Dios como injusto, deben observar su conducta y su propia justicia “¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?”. En el salmo reflexiona sobre el sentido de la vida, camino lleno de giros y desvíos, con pasos adelante y atrás, en que siempre encontramos al Dios de la ternura “Recuerda, Señor, tu ternura” San Pablo, en su carta dirigida a la comunidad de Filipos, le reta a que vivan según la manera de Cristo Jesús: que practiquen una vida sencilla y fraterna, que en los momento de dificultad y conflictos se traten con compasión, y que el servicio de unos a otros sea su identidad “Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús” El evangelio narra una parábola, en que nos sitúa a los creyentes como a los dirigentes de Israel, justos y buenos, pero que no hacen la voluntad de Dios “¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?”

La lectura del profeta Ezequiel compara la conducta del justo y del malvado. Si uno es justo y se aparta de la justicia, muere por la maldad que comete “Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió”, pero si uno es malvado, pero se arrepiente y se convierte de su maldad, salva su vida. Al justo se le pide que persevere en el bien, al malvado que se convierta. El mensaje de Ezequiel es esperanzador, nos invita a confiar en la bondad y perdón de Dios. El mismo salmo recoge una actitud de confianza, apela a la misericordia de Dios, y pide que no se acuerde de los pecados cometidos y que el Señor le muestre sus caminos “Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá”.

La lectura de la carta a los filipenses contiene unos consejos muy propios de Pablo, a la hora de edificar una comunidad fraterna que vive unida en el amor. Quiere que todos tengan un mismo amor y sentir, sin rivalidades “manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir.” Para ello propone el mejor de los ejemplos Cristo Jesús, que a pesar de ser quien era no hizo alarde de su condición, se entregó hasta morir para la salvación de todos. Así nos lo cuanta en el himno pascual que ya se cantaba en las primeras comunidades cristianas, incluso en comunidades anteriores a las formadas por el mismo Pablo.

La lectura del Evangelio, nos presenta a Jesús delante de los sumos sacerdotes y ancianos del pueblo, a las autoridades y miembros insignes de Israel, orgullosos todos de pertenecer al pueblo elegido de Israel. Con la parábola tan sencilla que cuenta Jesús, les reprocha la hipocresía que reina en sus actitudes. El hijo que dijo que no iría a trabajar a la viña, pero que luego fue “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña. Él le contestó: No quiero. Pero después se arrepintió y fue”. Y el hijo que dijo que si iría, pero que luego no fue “Voy, señor. Pero no fue”.  Es en este último donde Jesús retrata a las clases dirigentes de Israel, los contrapone a los publicanos y prostitutas, que tiene mala fama, pero que ha sabido, muchos de ellos, acoger el mensaje del Bautista, y que ahora acogen el de Jesús.

Dios no nos impone su salvación, ni su amor, él sólo espera nuestro sí a su voluntad, aunque en ocasiones le hayamos dicho que no, “¿Qué os parece?” esta es la pregunta que siempre nos hace ante la llamada, ante el seguimiento. Nos espera con nuestro sí con los brazos abiertos, como al hijo pródigo, espera de nosotros un sí autentico, de arrepentimiento, de tal manera que vivamos este sí de forma continuada y constate en la fidelidad a Dios Padre. Precisamente nuestr5o trato con Dios y con los demás, indicará la autenticidad de nuestro sí. Por eso cuando un sí no nos lleva a la acción, revisémonos.

Feliz domingo, día del Señor. y feliz semana.