
Con motivo de la festividad, mañana lunes 25 de Julio de Santiago Apóstol, se celebrará misa a las 20.30h en nuestra parroquia.

Con motivo de la festividad, mañana lunes 25 de Julio de Santiago Apóstol, se celebrará misa a las 20.30h en nuestra parroquia.
Domingo XVII del tiempo ordinario, el pasado domingo invitábamos a Jesús a nuestra casa, escuchamos y vivimos de su Palabra como verdaderos discípulos, ahora Jesús nos enseña a orar, a llamar a Dios Padre Nuestro, Abba. Nos enseña a hablar con un Padre que sabemos que nos quiere, que nos escucha, rezar no es hablar mucho sino confiar plenamente como hijos.

Coincide este domingo con la II Jornada Mundial de los Abuelos y los Mayores cuyo lema para este año es: “En la vejez seguirán dando fruto” (Sal 92,15).
Damos gracias a Dios por extinción del incendio que hemos padecido en nuestra sierra, y no sumamos a la petición por la extinción de los incendios que azotan nuestra geografía y la de los países vecinos.
Una síntesis de las lecturas puede ser esta: en la primera lectura, vemos cómo, por la oración de Abrahán, Dios está dispuesto a perdonar a las habitantes de Sodoma “Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más”. Y habiendo experimentado la misericordia de Dios, podremos proclamar y cantar como lo hacemos en el salmo: “Daré gracias a tu nombre por tu misericordia y tu lealtad. […] Cuando te invoqué me escuchaste, acreciste el valor en mi alma” En la segunda lectura, Pablo en la carta a los Colosenses, nos dice que nosotros, que estábamos muertos por nuestros pecados, recibimos de parte de Dios la vida en Cristo recibiendo el perdón por el bautismo “Os vivificó con él, perdonándoos todos los pecados”. Y Jesús, en el evangelio, nos enseñó lo que debemos pedir, con el Padrenuestro, y nos insiste en que pidamos con fe lo que necesitemos: “Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”.
La primera lectura, tomada del libro del Génesis, es continuación del leído la semana pasada, el episodio de Mambré en el que Abrahán y Sara fueron visitados por tres personajes divinos. Tras la visita se dirigen a Sodoma y Abrahán, que continua con la hospitalidad, los acompaña para despedirse de ellos. La lectura de este domingo nos habla de la intercesión de Abrahán “Insistió Abrahán” en favor de una ciudad pecadora llamada Sodoma. Pone a Abrahán como ejemplo de persona que tiene una profunda confianza en Dios, es un hombre justo y fiel “es que vas a destruir al inocente con el culpable”, que exige fidelidad a los designios de Dios, y se atreve a insistir en la oración, a pedir cada vez más, porque sabe que el Señor es bueno Abrahán continuó: “Que no se enfade mi Señor si hablo una vez más: ¿Y si se encuentran diez?. Contestó el Señor: En atención a los diez, no la destruiré”.

El relato destaca la desproporción: a pocos inocentes que haya, Dios inclina la balanza, perdonando a un número de culpables mucho mayor.
La segunda lectura, de la carta a los Colosenses, destaca la generosidad de Dios, que nos dio vida en Cristo, perdonándonos todos nuestros pecados “Canceló la nota de cargo que nos condenaba”. Dios nos ha perdonado todos los pecados por medio de la muerte y resurrección de su Hijo. Jesús nos tomos a todos en su misterio pascual, no volviéndolo de un modo individualista, sino que dando su vida como rescate por todos nosotros. Con el bautismo que hemos recibido los creyentes morimos a la antigua condición de pecadores “Por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo” y hemos renacido a una nueva condición “habéis resucitado con él”
Lucas, en el evangelio, nos muestra en primer lugar, que el ejemplo de Jesús suscita en el corazón de los discípulos el deseo de orar como Él.

Jesús oraba con frecuencia y en la soledad, a veces se levantaba muy temprano para orar tranquilamente. Su ejemplo hace que los discípulos tengan el deseo ardiente de ser instruidos en la oración “Señor, enséñanos a orar”.
Jesús anima a sus discípulos en la oración poniendo unos ejemplos sugestivos. Dice que, si un hombre se deja convencer con una petición insistente, con mayor razón Dios, que es tan bueno, no puede dejar de escuchar nuestras oraciones. Por eso tenemos que tener confianza en que Dios nos escuchará y la misma oración nos permite tener una relación más fuerte y profunda con Dios. Jesús, en su instrucción de la oración, nos enseña a orar bien, nos da una fórmula de oración, el Padre nuestro, que contiene toda la sustancia de nuestra relación con Dios y en la que nos unimos a nuestro prójimo para dirigir nuestras peticiones al Padre. Las primeras peticiones están relacionadas con el Padre, “Padre, santificado sea tu nombre” la segunda parte del Padre nuestro tiene que ver con nuestras necesidades “danos cada día nuestro pan cotidiano” También nos hace pedir por el perdón de los pecados, pero con condición “porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe” Jesús insiste muchas veces en el Evangelio en la necesidad del perdón que debemos dará nuestro prójimo si queremos tener el perdón del Padre. La última de las peticiones es que nos libre de caer en la tentación y en el mal “no nos dejes caer en la tentación”. El Padre nuestro es toda una enseñanza en la que tenemos que profundizar e intentar comprender mejor y acogerlo en nuestros corazones de tal manera que los deseos que expresa Jesús se conviertan en nuestros deseos más profundos, para que nuestras vidas sean lo más fecunda para el mundo que nos rodea.
Que el Señor nos enseñe a rezar, con insistencia como Abrahán, dándole gracias por el don de la vida en Cristo, su Hijo, sin mucha palabrería, confiando plenamente en Él, como hijos. Con la fuerza del Espíritu, con Jesús, le decimos Padre nuestro queremos hacer todo lo posible para que su voluntad se cumpla en todos sus hijos.
Feliz domingo y feliz semana.

XVI domingo del tiempo ordinario, celebrar la Eucaristía es invitar a Jesús a nuestra casa y escuchar y vivir en su Palabra, como verdaderos discípulos.
Si la semana pasada acompañábamos a nuestros vecinos de Sta. Amalia en sus fiestas patronales en honor a la santa que da nombre a la barriada, en este decimosexto domingo del tiempo ordinario hacemos lo mismo con la barriada de Torrealquería y Barrio Viejo que celebran sus fiestas en honor a la Virgen del Carmen. Desde la comunidad parroquial felicitamos a todos estos nuestros vecinos y por supuesto a todas las Carmen.
La síntesis de las lecturas puede quedar de esta manera: en la primera lectura, sacada del libro del Génesis, nos invita a estar atentos al paso del Señor por nuestras vidas para pedir como Abrahán “Señor, no pases de largo junto a tu siervo”, y cantar como en la antífona del salmo “Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?” De la segunda lectura, de la carta a los Colosenses, oímos como el conocimiento del misterio de Cristo nos lleva a la madurez de nuestra vida cristiana, y que la riqueza de este misterio está en que Él, es para nosotros la esperanza de la gloria “El misterio escondido desde siglos, revelado ahora a los santos”. Conocer el misterio de Cristo es conocer el amor que Dios nos tiene, crecer en él y responder con amor. Y en el evangelio vemos a Marta y María que saben escuchar y acoger al Señor: “Marta lo recibió en su casa” y “María, pues, ha escogido la parte mejor” dos actitudes necesarias para abrirnos a la salvación.
La primera lectura, del libro del Génesis, nos cuenta una teofanía sorprendente, Dios se hace presente en un momento de la vida de Abrahán y Sara “el Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Manbré, mientras el estaba sentado a la puerta de la tienda, en lo más caluroso del día” por medio de la visita de tres peregrinos “Alzó la vista y vio tres hombres frente a él”.

Los tres hombres se presentan ante Abrahán en lo más caluroso del día, a medio día, mientras este estaba sentado a la sombra junto a la puerta de la tienda.
Abrahán práctica la hospitalidad como hay que hacerlo con todo el que viaja y no tiene techo, ofrece a los invitados lo mejor que tiene, se deshace en detalles ofrece agua, pan, ternero guisado, cuajada y leche, les ofreció todo un manjar. Practicar la hospitalidad, abrir las puertas de la propia casa a los extraños y extranjeros es toda una bendición. Los visitantes no son una amenaza ni seres inoportunos, sino que son el medio para que se cumpla la promesa hecha por Dios a Abrahán de tener descendencia, “Cuando yo vuelva a verte, dentro del tiempo de costumbre Sara habrá tenido un hijo” a pesar de ser Sara y él ancianos.
El texto de la segunda lectura, de la carta a los Colosenses, aparece superadas las dificultades de los primeros momentos en cuanto a compartir la fe y vivirla los que son de procedencia judía con los que no lo son, es decir los gentiles, los procedentes de la gentilidad. Pablo dice que sufre por el Evangelio, por las comunidades fundadas por él, a quienes sirve con entrega. Pablo resalta la idea de la revelación “llevar a plenitud la palabra de Dios, el misterio escondido desde siglos y generaciones y revelado ahora a sus santos, a quienes Dios ha querido dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo en vosotros, la esperanza de la gloria” La voluntad de Dios era un misterio que finalmente se ha dado a conocer. Pablo distingue entre el periodo del antiguo Israel, tiempo del misterio escondido, frente al tiempo del nuevo Israel, el misterio revelado. Y son los santos, esto es la comunidad cristiana, quienes han llegado al conocimiento.
El evangelio, de Lucas, Jesús sigue de camino a Jerusalén, hace un alto en el camino y entra en una casa de una aldea que, aunque el texto no dice su nombre, por otros textos del evangelio de Juan, sabemos que es Betania, donde vivían una familia de conocidos y amigos de Jesús, estos son Lázaro y sus hermanas Marta y María.

Marta recibió a Jesús y se afanó en los muchos servicios. María, por el contrario, se sienta a los pies de Jesús en actitud de discípula, algo poco común e inusual en la época en que solo los hombres eran discípulos, en textos anteriores ya se han presentado a mujeres en el seguimiento de Jesús, ahora se da un paso más, es discípula, se sienta a los pies para escuchar las enseñanzas del maestro.
A Marta le viene muy grande, le desborda, su afán por atender a Jesús y necesita que su hermana le ayude. Por ello pide a Jesús que le diga que le eche una mano y que deje de escuchar, pero Jesús le replica “solo una cosa es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada” No se trata de oponer vida contemplativa a vida activa, el domingo pasado, en la parábola del Buen Samaritano, nos manda a todos “hacerse prójimo” de todo necesitado. Se trata de un “servir al Señor” que absorbe, impide escuchar su palabra y tener una relación personal con Él, que realmente la mejor parte, lo único importante, escuchar la palabra como discípulo es lo realmente necesario. El servicio a Jesús es necesario, pero antes que el servicio, esta la amistad con Él, alimentada constantemente con la escucha de su palabra, pues sin la escucha el servicio tiene pocas garantías de perseverar. La escucha es la mejor parte. Por ello la vida contemplativa está justificada en el seguimiento de Jesús.
Señor, que nuestro afanarse no nos haga perder el norte, que sepamos escuchar tú Palabra. Y como dice ese eslogan, de Sto. Tomás de Aquino, de la orden de predicadores “contemplar y dar a los demás lo contemplado” contemplemos y demos lo que hemos contemplado.
Feliz domingo y feliz semana.
Palabras de nuestro párroco Reinaldo ante la situacion en las que estamos viviendo por el incendio declarado en la sierra.
«Hermanos de comunidad, si alguna persona necesita cualquier tipo de ayuda, conocéis de alguien, o nos llega alguna información, que hiciera falta nuestra colaboración, no dudéis en comunicarlo a cualquier grupo de la parroquia, a mí personalmente o por cualquier otro medio.
Todos rezamos para que muy pronto quede controlado y extinguido este incendio, a la vez que pido al Dios Creador que nos ayude a todos a estar en primera línea en cuidar la creación ,procurando que este maravilloso y bellísimo mundo cada vez se parezca más a lo que Dios quiere de él y para él.
Por supuesto que tenemos presente a tantas personas que están dándolo todo ahora frente al fuego, los que luchan con él en primera línea y los que gestionan y organizan. Rezamos por ellos.
Dios os bendiga a todos; no perdamos el ánimo ni la esperanza.»
El próximo sábado día 16 de julio, la misa vísperas de domingo, se adelanta a las 20:00 horas.
La misa previa a la procesión de la Virgen del Carmen, se celebrará a las 21:00h, seguida de la procesión.