IV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO 29/01/2022

Continuamos avanzando en el tiempo ordinario, el martes pasado concluíamos la semana de oración por la unidad de los cristianos, durante la cual tuvimos una oración en el Centro Cristiano de Alhaurín, fue el pasado lunes día 24. El lema para este año ha sido “Nosotros hemos visto aparecer su estrella y venimos a adorarlo” Nuestros obispos, como en años anteriores, durante este octavario nos invitaron a orar por la unidad.

La primera lectura, del profeta Jeremías, hace referencia a esa apertura de la predicación profética hacia los gentiles, cuando Dios le dice a Jeremías: “Te nombré profeta de los gentiles” la salvación toma proporciones universales, que nos invita a cantar como en la antífona del salmo “Mi boca cantará tu salvación, Señor” Porque es posible desde el amor a Dios y al prójimo, lo que quedará que es lo más importante como leemos en la segunda lectura en la primera Carta de s. Pablo a los Corintios, es el Amor “Quedan la fe, la esperanza y el amor. La más grande es el amor”. El Evangelio nos presenta la raíz del carácter misionero de la Iglesia y ratifica la universalidad de la salvación que no se queda solo en los judios. “Jesús, como Elías y Eliseo, no fue enviado solo a los judíos”. Aunque llevar a todos el Evangelio nos pueda producir incomprensiones y persecuciones, no hemos de tener miedo porque el Señor está con nosotros para liberarnos.

La primera lectura, del profeta Jeremías, destaca las características de lo que es un profeta: un vocacionado, que escucha la palabra, la interioriza y la proclama. El profeta es un hombre consagrado, no se trata de una profesión lucrativa, ni de una afición. Es un hombre amenazado, es lo que quiere decir “Tú cíñete los lomos”, es débil, sometido a los miedos propios de la misión, pero el Señor le apremia “No tengas miedo” porque como cantamos en una de las estrofas del salmo “fuiste mi esperanza y mi confianza, Señor, desde mi juventud” Jeremías fue un profeta que llevó en carne las marcas de la misión, vivió su vocación profética de forma dolorosa, pero fue testigo de que la llamada, la vocación, supera las debilidades de la condición humana.

La segunda lectura, de la primera carta a los Corintios, es el famoso himno a la caridad de s. Pablo un clásico, no solo en la celebración del sacramento del matrimonio entre los cristianos, sino que lo es también en matrimonios civiles. Pero debemos tener en cuenta la perspectiva desde la comunidad a la que fue escrito este himno, que se caracterizaba por unas fortísimas diferencias sociales entre sus miembros y por la exaltación de los carismas más llamativos.

El himno es una respuesta a un conflicto que estaba a punto de dividir a la Iglesia, s. Pablo no niega que en una comunidad se deban ejercer los distintos carismas, pero todos deben estar sometidos al principio cristiano del ágape, el amor, la caridad, que es “el camino más excelente”.

Así ya seamos como el que tiene el don de profecía, o el don de ciencia, o el don de lenguas, o ya sea la persona más generosa, pero si no tengo amor, de nada me sirve. El don del Espíritu no es propiedad de unos selectos, ni se puede reducir a unos dones extraordinarios.

El evangelio es la continuación del que proclamamos el domingo anterior: Jesús se ha presentado en la sinagoga de Nazaret, y en presencia de sus paisanos, se ha atribuido las palabras referentes al Siervo de YHWH “El espíritu está sobre mi” Sus paisanos lo rechazan e intentan acabar con el despeñándolo, una situación que nos deja un poco perplejos, pues unos momentos antes sus palabras provocaban admiración “Y todos expresaban su aprobación y se admiraban de las palabras de gracia que salían de su boca” y luego de después de hablas y decir que “ningún profeta es aceptado en su pueblo” y hacer referencia explícita a dos profetas, Elías y Eliseo, que curan a extranjeros, lo cual provoca, hacia Jesús, el rechazo de sus paisanos. Jesús se presenta como profeta abierto a la gran humanidad sufriente y necesitada de salvación.

Dejemos que la Palabra nos ilumine, y descubramos para que nos ha elegido Dios. No tengamos miedo, nuestro Padre está con nosostros.

Feliz domingo y feliz semana.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s