TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

Seguimos decorando nuestro templo, hemos colgado un nuevo lienzo con un
nuevo rótulo, que viene a ampliar los rótulos de los domingos anteriores de
este Adviento:

“¡OH DIOS! RESTÁURANOS, PARA VOLVER A TI Y REDESCUBRIR
LA ALEGRÍA”

También encendemos la tercera vela de la corona de adviento, de este tercer domingo de Adviento, conocido y llamado también como domingo de Gaudete, del gozaos, de la alegría, que viene a expresar y significar que el Señor está cerca. El color morado tiene un significado de penitencia, de llamada a la conversión, en la liturgia de este tercer domingo el color morado
se relaja, que se torna más suave, toma un tono rosado, como símbolo de esa alegría, del gozo por la cercanía del Señor. La reforma de nuestro interior, la conversión, nos va llevando al encuentro con el Señor, que ya está cerca, que viene a nuestros corazones y a nuestras vidas. La primera lectura del profeta Isaías nos recuerda al inicio de ministerio de Jesús, es el texto que lee en la sinagoga de Nazaret, ha venido a proclamar la Buena Noticia a los pobres, a los ciegos, a los oprimidos, es proclamado el Evangelio. El Magnifica sustituye al salmo en esta ocasión, mientras en la segunda lectura S. Pablo nos anima a estar siempre alegres, a perseverar y ser constantes hasta la venida de Nuestro Señor.
El evangelio nos invita a descubrir las semejanzas y las diferencias entre Juan el Bautista y Nuestro Señor, las cuales podemos resumir en: voz y palabra, bautismo de agua y de espíritu, y misión. Mientras Juan es la voz que clama y que pasa, Nuestro Señor es la Palabra que permanece. Nosotros estamos llamados a ser precursores del Señor, a preparar sus caminos. Juan bautizaba con agua, pero como el mismo dice viene otro tras de mi que bautiza con fuego. Mientras el agua limpia, quita la suciedad, el fuego transforma. Mientras el bautismo de Juan es para el arrepentimiento, el bautismo de Nuestro Señor nos otorga la gracia, nos transforma en nuevas criaturas. La misión de Juan era buscar en nosotros el arrepentimiento, la misión del Señor es que pongamos nuestra confianza en la gracia que Dios nos da a través de Nuestro Señor.
Feliz domingo y feliz semana.

GRACIAS A TODOS!

Desde la comunidad parroquial, agradecemos a todas y cada una de las personas que, con su aportación, han hecho posible que se haya podido recoger casi 1.000kg de alimentos de primera necesidad, productos navideños y también no perecederos. Tambien damos las gracias, a los que han dedicado su tiempo en colaborar en la recogida durante estos dos días.

Gracias por ayudarnos a ayudar!

Os dejamos imagenes de todo lo recogido gracias a vuestra solidaridad y algunos momentos vividos…

EN ADVIENTO, HAZ VIENTO

Os pasamos la dinámica propuesta este año por el dibujante malagueño Pachi Velasco Fano que abarca los cuatro domingos de Adviento.

Como afirma el propio dibujante, «este año tan estraño por el Covid lo hemos titulado EN ADVIENTO HAZ VIENTO. El símbolo invita a renovarse, purificar el ambiente, el interior, abrir puertas y ventanas… es una actitud muy de Adviento.

Que este tiempo de conversión nos ayude y fortalezca nuestra vida interior y el servicio a los más pobres.

Pincha en el enlace para descargarla 🔃👇

https://www.diocesismalaga.es/adviento/2014053238/descarga-aqui-el-material-de-adviento-de-fano/

INMACULADA CONCEPCIÓN

«El sí de María, alegría para el mundo, esperanza para el mundo, guía para el mundo”; Centrados en estas frases celebramos la solemne festividad de la Inmaculada Concepción, en un atípico año lleno de crisis: sanitaria, económica, social, personales, a las que se une el dolor por nuestros seres queridos, la ausencia de los abrazos, y un sinfín de cosas más.

La Inmaculada no es algo que se refiera tan sola y simplemente a María. La palabra inmaculada quiere decir aquello que no tiene mancha, y en ese sentido todos nosotros estamos llamados a ser inmaculados. San Pablo nos lo recuerda que hemos de ser inmaculados, por la presencia de Cristo, por el amor y esa es nuestra vocación, “Él nos eligió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e intachables ante él por el amor”. La vocación de María es la misma vocación de la Iglesia, del pueblo de Dios, ella va delante de nosotros, ella va marcando el camino, es muestra guía, nuestra esperanza porque nos trae a Aquél en quien ponemos nuestras esperanzas ante todas estas crisis que nos atenazan.
Los textos de hoy nos recuerdan por qué María es Inmaculada, y como en la alegría de este misterio, estamos todos incorporados. El evangelio en particular trae esa frase central, esa frase que dijo el Ángel, el mensajero del amor de Dios para María “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios”, es decir, aquella en la cual se manifiesta, y en la cual se realiza plenamente el misterio de la misericordia y del poder de Dios. En ese sentido llamar a María llena de gracia es llamarla evangelio, evangelio realizado, evangelio en su plenitud, evangelio fresco, María huele a gracia, huele a evangelio, que trae la novedad de la presencia de Jesucristo, de nuestro Señor.
Recordemos, y esa es nuestra vocación, que hemos sido llamados a ser inmaculados. Por la intercesión y compañía de María, sigamos avanzando en este Adviento porque al fin y al cabo toda nuestra vida es Adviento, y como decía S. Agustín “… nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”
Feliz día de la Inmaculada.

Lc 1, 38