Curso sobre la Biblia

A partir del próximo lunes 14 de noviembre, el curso sobre la Biblia se traslada a los lunes a partir de las 20:00h en los salones parroquiales.

El profesor Santiago Vela nos introducirá en el Evangelio según San Mateo.

Te esperamos.

Anuncio publicitario

XXXII Domingo Del Tiempo Ordinario

06/11/2022

El año litúrgico se encamina hacia su término y en este XXXII Domingo del tiempo Ordinario la liturgia nos habla de resurrección y nos invita a centrar nuestra mirada en ella. Dios nos ha dado una gran esperanza, un gran consuelo que nos ayudará a mantenernos firmes en medio de las dificultades. Jesús ya ha llegado a Jerusalén, y las escenas suceden ahora en estos últimos domingos del año litúrgico en el Templo y en la ciudad Santa.

Una posible síntesis de las lecturas puede ser esta:  La primera lectura, del segundo libro de los Macabeos, presenta la fortaleza de aquella madre y sus siete hijos,  que en momentos difíciles, muestran su fe hasta el extremo de dar su vida, pues tiene fe en la resurrección y en la otra vida “Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se tiene la esperanza de que Dios mismo nos resucitará”   El salmo son las palabras de un creyente que está sufriendo por su fe y espera la ayuda de Dios, en una de sus estrofas cantamos “Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío” Pablo quiere que los tesalonicenses tengan consuelo ante las dificultades y que sigan esforzándose en ser fieles a su fe “nuestro Padre, que nos ha amado y nos ha regalado un consuelo eterno y una esperanza dichosa, consuele vuestros corazones y os dé fuerza para toda clase de palabras y obras buenas” Y Lucas, en el Evangelio, trae la enseñanza de Jesús sobre la fe en la vida futura y la resurrección “No es Dios de muertos, sino de vivos”

El Libro de la Sabiduría nos ofrece una reflexión sobre la grandeza de Dios “Señor, el mundo entero es ante ti como un grano en la balanza, como gota de rocío mañanero sobre la tierra” Y a la vez su misericordia “Pero te compadeces de todos, […] no aborreces nada de lo que hiciste” Resalta que Dios perdona a todos “Pero tú eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amigo de la vida” a los que necesita corrección, lo hace con tolerancia y amor. Dios fuente de amor, Dios fuente de conversión, Dios fuente de generosidad, son una imagen de Dios que siempre debemos conservar en nuestras mentes y en nuestros corazones. El salmo confirma esta imagen de Dios, que no solo aparece en este salmo sino en varios de ellos “El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas” confirmando que Dios es amor, compasión y misericordia y por eso pone a todos los hombres en el camino de la esperanza.

La primera lectura nos muestra como en tiempos de la persecución llevada a cabo por Antíoco IV durante la época de los macabeos, dos siglos antes de que naciera Jesús, algunos mártires tuvieron una gran fe en la resurrección.

La fe en la vida futura aún no había sido descubierta por los judios, sus creencias eran similares a la de los pueblos de alrededor, pero su relación con Dio, los lleva a creer que esta relación e intimidad con Dios durante la vida no se podía perder o agotar de manera definitiva tras la muerte. Algunos salmos como por ejemplo el 15 que dice “No me estregarás a la muerte, ni dejarás a tu fiel conocer la corrupción” y episodios extraordinarios como la ascensión de Elías van conformado la esperanza y la fe, en una vida plena junto a Dios, en la resurrección.

 Esta esperanza se va manifestando poco a poco y se manifestó de manera particular en este periodo de la historia del pueblo judío durante la persecución antes nombrada. Antíoco IV pretendía imponerles a los judíos los usos y costumbres griegos prohibiendo las judías.

 Muchos judíos resistieron de manera heroica, y este es el caso de los siete hermanos, arrestados junto a su madre, fueron torturados «Estamos dispuesto a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres» Lo que les mantiene firmes en su lucha contra el torturador era su fe en la resurrección «el Rey del universo nos resucitará para una vida eterna». Estos hermanos sabían que debían de morir, pero tenían la convicción de que Dios les había compensado con una resurrección gloriosa. Si morían por amor a Dios, no era posible que Él no interviniera en su favor, dándoles la vida eterna. El salmo precisamente es un canto de alguien que sufre por su fe, siendo la antífona expresión de la fe en la otra vida “al despertar me saciaré de tu semblante, Señor”

Pablo en la segunda lectura, nos muestra cómo prepararnos para la resurrección. Pablo desea a los tesalonicenses que Cristo y Dios Padre, que les ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, les consuele internamente y les de fuerzas para toda clase de palabras y obras buenas “consuele vuestros corazones y os dé fuerza para toda clase de palabras y obras buenas”. Este consuelo permanente se encuentra en la certeza de la resurrección final. La gran esperanza es la esperanza en la resurrección que conforta sus corazones y les confirma en la fe. Pablo les habla que a pesar de la persecución de la que es objeto y que padece, a pesar de todos los obstáculos, sigue adelante con una gran confianza y esperanza inquebrantable convencido que el amor de Dios prevalecerá al final “El Señor, que es fiel, os dará fuerzas”. El amor de Dios manifestado por Jesús en su pasión y resurrección nos promete también a nosotros la resurrección, la plenitud de vida y alegría en la presencia del Señor.

Lucas en el Evangelio muestra a un grupo social, el de saduceos, perteneciente a las clases altas de la sociedad judía, que no creían ni en la otra vida, ni en la resurrección. Son estos lo que hacen a Jesús una pregunta trampa manifiestamente exagerada, sobre los siete hermanos que se casan sucesivamente con la misma mujer a medida que van muriendo sin dejar descendencia tal y como mandaba la ley del levirato. La pregunta es cuando llegue la resurrección ¿de cual de ellos será la mujer? “Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete la tuvieron como mujer” La respuesta de Jesús sorteando hábilmente la ridícula pregunta, afirma, ante todo, la fe en la vida futura y la resurrección.

Además, les recuerda que, en la otra vida, como no pueden morir, ya no se casarán, es decir el matrimonio ya no tienen el sentido y función para lo que fue creado, porque todos son hijo de Dios, como ángeles y participan de la resurrección “no se casarán ni ellas serán dadas en matrimonio. Pues ya no pueden morir, ya que son como ángeles; y son hijos de Dios, porque son hijos de la resurrección”. Jesús apoya esta afirmación en la ley de Moisés, como también lo habían hecho anteriormente los saduceos, Jesús elige el pasaje donde Moisés llama al Señor “Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob” Dios es de vivos, “No es Dios de muertos, sino de vivos: porque para él todos están vivos”.

Feliz domingo, día del Señor, y feliz semana.

Conmemoración de los Santos Difuntos

02/11/2022

Complementamos la fiesta de ayer, día de todos los Santos, con la conmemoración de Todos los Fieles Difuntos. Hoy rezamos por aquellos que una vez acabada su vida terrenal, y que de una forma especial los tenemos como más cerca, para manifestar que la muerte no es el final definitivo, la muerte no tiene la última palabra, no es el destino final del hombre, sino que todavía permanecen entre nosotros, que su recuerdo los hace estar a nuestro lado, y sobre todo porque ellos nos animan y nos estimulan en la vida que a nosotros nos queda por vivir.

La síntesis de las lecturas puede ser esta: la primera lectura tomada del libro del Apocalipsis muestra la visión de la Ciudad Santa, la Nueva Jerusalén “vi un cielo nuevo y una nueva tierra”. El salmo no dice que es lugar donde la misericordia y la ternura de Dios son eternas y desaparecen las tribulaciones “tu ternura y tu misericordia son eternas”. Es la ciudad de la que seremos ciudadanos, la segunda lectura no revela que seremos transformados, glorificados por nuestro Salvador “Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso”. El Evangelio ratifica el que está vivo y cree en Él, no morirá, y el que ha muerto vivirá “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre”

La fe en la resurrección no logra secar nuestras lágrimas al despedirnos de alguien con la que compartimos lazos de la sangre, de un padre, de una madre, o lazos esponsales con un esposo o esposa,  filiales con un hermano o una hermana, en definitiva de un ser querido, de una persona con la que hemos compartido cosas, proyectos tiempo, alegrías, penas, con la que hemos pasado buenos y malos momentos, una persona con la que nos unen  lazos de afecto o de amistad, cuando tenemos que separarnos de esos seres queridos, el corazón humano sufre, y las lágrimas afloran a nuestros ojos, no tengamos miedo de expresar con lágrimas nuestros sentimientos más íntimo al tener que separarnos de alguien a quien queremos. Nuestro Dios, ese Dios Padre en el que creemos, sufre con cada uno de nosotros cuando tenemos que despedirnos de un ser querido, Él está a nuestro lado cuando sentimos profundamente la pérdida de nuestros seres queridos, como sufrió y estuvo al lado de su Hijo en la cruz, la profundidad de la fe de una persona se mide en estos momentos.

La fe en la resurrección es sobre todo un canto a la vida, es la manifestación de que la muerte no es lo último que nos pasa, es la manifestación de que ante la muerte también cabe la esperanza, es la demostración de que la muerte no es el final del camino. Ya conocemos aquel dicho que una persona muere definitivamente sólo cuando no hay nadie que se acuerde de él. Por eso nosotros estamos aquí porque queremos manifestar públicamente nuestra fe en la resurrección que es lo mismo que decir que nuestros difuntos no han muerto del todo, sino que permanecen junto a nosotros.

Nuestra fe en la resurrección debe hacer que seamos gente que amamos la vida, y que desterramos de nuestra conducta todo aquello que significa o que lleve a la muerte, y que hagamos lo necesario para que la vida pueda ser vivida con eficacia, pero sobre todo con dignidad por las personas; la fe en la resurrección debe de hacer que yo ame la vida que a mí me queda por vivir, y trabaje para que cada día hacer la vida un poco más feliz a las personas con las que vivo a diario, mi familia, mis vecinos etc., no puedo ser una persona que crea en la resurrección y no sea capaz de transmitir vida a su alrededor.

A esto, también tiene que ayudarnos el recuerdo de los difuntos, la mejor manera de honrar su memoria, es la que su recuerdo nos ayude a nosotros a afrontar con más fuerza la vida que nos queda por vivir. Esta es la mejor manera de honrarlos, esa es la mejor manera de que su memoria sea algo gratificante para nosotros.

Por eso hoy, al tiempo que recordamos a los difuntos que nos tocan más de cerca, padres, hijos, abuelos, familiares, vecinos o conocidos, y que hace más o menos tiempo, nos separamos de ellos, al tiempo que los recordamos y pedimos a Dios por todos ellos, redoblamos nuestra confianza que Dios ya los ha acogido en su seno, y ellos desde allí interceden por todos nosotros.

Feliz día de los Fieles Difuntos.

Solemnidad de Todos los Santos

01/11/2022

Hoy solemnidad de Todos los Santos celebramos el misterio de esa multitud innumerable de personas que ya gozan de Dios y siguen en comunión con nosotros. Es la fiesta del triunfo de los Santos, no solo de los reconocidos por la Iglesia, los canonizados, sino también de todos aquellos que han sido fieles al Evangelio, de los que han vivido en el amor, de esos Santos de la puerta de al lado que ya nos dejaron, y a los que el Señor ha llevado a la gloria del cielo. Se trata de una fiesta que trasmite alegría y optimismo, que ha caldo muy hondo en nuestra sensibilidad junto con la que celebraremos mañana con el recuerdo de los difuntos. Es una fiesta en la reafirmamos nuestra fe “Creo en la comunión de los Santos” pues alegrémonos todos en el Señor y celebremos la esta festividad en honor de todos los Santos.

Una síntesis de las lecturas puede ser: el libro del Apocalipsis, nos viene a decir que la santidad no es cosa de unos pocos, sino que es cosa de todos “Vi una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de todas las naciones, razas, pueblos y lenguas” de aquellos que buscan a Dios, así lo cantamos la antífona del salmo “Esta es la generación que busca tu rostro, Señor”. S. Juan en la segunda lectura nos habla acerca de que vivir la plenitud de vida cristiana no es otra cosa que llegar a la unión íntima con Dios “Veremos a Dios tal cual es”. El Evangelio muestra que el camino de santificación del cristiano, pasa por la cruz y la resurrección “Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo”.

Hoy tenemos un reconocimiento especial los santos anónimos, no canonizados pública y oficialmente, pero cargados y llenos de vida evangélica, de vivencia de las bienaventuranzas, de experiencia de Dios, de sentimientos, de obras de caridad, de misericordia, de compromisos con la justicia y la solidaridad, especialmente con los más pobres y necesitados. Es la gratitud a la santidad de los santos de la puerta de al lado, unos son familiares y amigos nuestros, otros son conocidos y otros desconocidos. Es el día de la santidad presente en tantas personas que han reflejado en su vida el rostro de Dios, y que hoy siguen evangelizando por medio del testigo y del testimonio que nos han dejado. Ellos ya alcanzaron la eterna bienaventuranza, son Iglesia celeste, Iglesia glorificada. No tuvieron vidas mediáticas, ni populares, nos ocuparon las primeras páginas de revistas y noticieros, sus obras no llaman la atención. Han sido personas normales y corrientes, cuyo milagro ha sido dejarnos su testimonio, transmitirnos la fe. Ellos arraigaron la santidad en la vida de cada día, en la cotidianeidad, y su recompensa ha sido grande en el cielo.

Catacumbas de Roma

Esta fiesta nos llama a verificar y comprobar nuestras ideas sobre la santidad. Nos obliga a recuperar la memoria de tanta santidad escondida detrás de esas vidas anónimas, que, según el Apocalipsis, son multitud. Es una fiesta en la que renovamos la profesión de fe en la comunión de los Santos. Junto a ellos, Iglesia glorificada que está junto al Señor, nosotros que somos Iglesia que camina y peregrina por esta tierra, y juntos con los ángeles nos unimos en un mismo canto de alabanza a Dios. Así lo hacemos cuando entonamos en comunión, con al coro de ángeles y de los Santos, a una misma voz “Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en el nombre del Señor. Hosanna en el cielo”, es lo que hacemos en cada celebración de la Eucaristía, en cada celebración de gracias, en cada misa.

Que su ejemplo de santidad cunda en todos nosotros, y que sea testimonio para generaciones futuras. Feliz día de Todos los Santos.

XXXI Domingo Del Tiempo Ordinario

30/10/2022

Vamos adentrándonos en los últimos domingos de este ciclo litúrgico, hoy domingo XXXI del Tiempo Ordinario el tema fundamental de la liturgia es la misericordia de Dios, que es consecuencia del amor que Dios tiene a todos los seres.

Una síntesis de las lecturas puede quedar de esta manera:  El Libro de la Sabiduría nos invita a contemplar a Dios como “Señor, amigo de la vida” que la sostiene y la promueve. El salmo apoya esta comprensión de Dios “bondadoso en todas sus acciones”, estamos en buenas manos. San Pablo, en la segunda lectura, nos viene a decir que la historia y el futuro pertenecen a Dios “os rogamos, hermanos, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra, como si el día del Señor estuviera encima” Lucas en el Evangelio nos trae el ejemplo de Zaqueo, nos invita a que no nos juzguemos con dureza  unos a otros ni a condenar en vida a nadie “Al ver esto, todos murmuraban diciendo: Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador”

El Libro de la Sabiduría nos ofrece una reflexión sobre la grandeza de Dios “Señor, el mundo entero es ante ti como un grano en la balanza, como gota de rocío mañanero sobre la tierra” Y a la vez su misericordia “Pero te compadeces de todos, […] no aborreces nada de lo que hiciste” Resalta que Dios perdona a todos “Pero tú eres indulgente con todas las cosas, porque son tuyas, Señor, amigo de la vida” a los que necesita corrección, lo hace con tolerancia y amor. Dios fuente de amor, Dios fuente de conversión, Dios fuente de generosidad, son una imagen de Dios que siempre debemos conservar en nuestras mentes y en nuestros corazones. El salmo confirma esta imagen de Dios, que no solo aparece en este salmo sino en varios de ellos “El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas” confirmando que Dios es amor, compasión y misericordia y por eso pone a todos los hombres en el camino de la esperanza.

San Pablo en la Segunda Carta a los Tesalonicenses, ilumina la visión cristiana de los últimos tiempos, pues nos encontramos precisamente en los últimos domingos del año litúrgico y por tanto comienza la perspectiva escatológica, es decir de las cosas futuras, las cuales están muy presentes en estas últimas semanas del año cristiano. En esta ocasión nos recomienda mantenernos firmes en nuestra vocación y camino de fe “Oramos continuamente por vosotros, para que nuestro Dios os haga dignos de la vocación y con su poder lleve a término todo propósito de hacer el bien y la tarea de la fe”. Pablo nombra la última venida de Cristo y nuestro encuentro con Él. Pero al mismo tiempo nos dice que no es inminente “como si el día del Señor estuviera encima”, y que no nos alarmemos por supuestas revelaciones acerca del fin del mundo. Siempre ha habido gente que quieren impresionar a los hombres con visiones apocalípticas, catástrofes, conflictos y todo tipo de males. Nosotros, sin embargo, hemos de conservar una actitud de optimismo espiritual, pues Dios actúa en nuestro mundo.

En el Evangelio Lucas, nos presenta el episodio de Zaqueo. Comienza con la indicación de que este era jefe de publicanos y rico “En esto, un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de ver quién era Jesús”. Los publicanos eran odiados por prestar servicio a una potencia pagana, cobraban los impuestos para los romanos, y por su falta de honradez, pues cobraban de más a la gente por las tasas para su beneficio, eran corruptos y estafadores. De ahí que la gente no quisiera trato con ellos, no querían ser invitados por ellos a sus casas, ni tampoco la gente los invitaban a las sus suyas.

Sin embargo, Jesús no se adecua a la actitud de la gente, no comparte el desprecio por los publicanos. Jesús no sólo considera la situación actual de las personas, sino que también ve los recursos interiores que hay en ellas, ve la posibilidad de un cambio y una conversión. Y por supuesto, Jesús para la conversión de Zaqueo no demuestra desprecio sino amor.

 Zaqueo ha oído hablar de Jesús y comienza en su corazón a crecer un deseo de verle y tener un contacto con Él. El detalle es gracioso, como era bajito se subió a un sicomoro, variedad de higuera, Zaqueo personaje dotado de autoridad y dignidad, se desprende de ella, corre y se sube a la higuera. Pero lo que produce asombro es la reacción de Jesús cuando llega al lugar “Zaqueo, date prisa y baja, porque es necesario que hoy me quede en tu casa”, Jesús no solo no desprecia a Zaqueo, sino que le pide alojarse en su casa.

Podemos intuir la alegría de Zaqueo que sabe del desprecio que la gente siente por él. Es la alegría de ser acogido no solo con respeto, sino con afecto, pues en esos tiempos el ser acogido en una casa tenía una importancia y un significado que hoy no lo tiene, se trata de la hospitalidad. Y como era natural la gente queda estupefacta ante la actitud de Jesús “Al ver esto, todos murmuraban diciendo: Ha entrado a hospedarse en casa de un pecador” Todos quedan escandalizados y no comprenden, no se dan cuenta que Jesús ha venido a transformar las situaciones, no a mantenerlas como estaban. Jesús ha venido a cambiar nuestros corazones.

La generosidad de Jesús abre completamente el corazón de Zaqueo, que manifiesta sus capacidades profundas escondidas bajo la capa de la honorabilidad y de búsqueda de las riquezas “Mira, Señor, la mitad de mis bienes se la doy a los pobres; y si he defraudado a alguno, le restituyo cuatro veces más” a Zaqueo le llega la conversión y la salvación, por eso Jesús nos dice al final “Hoy ha sido la salvación de esta casa, pues también este es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido”

Feliz domingo, día del Señor, y feliz semana.