Reflexión Evangelio “Jesús curó a muchos enfermos” 7 feb 2021

El evangelio del domingo pasado nos contaba el asombro causado por la predicación de Jesús y su autoridad sobre los espíritus inmundos. Todo ocurrió en sábado en la sinagoga de Cafarnaúm.

El evangelio de hoy nos cuenta como término la jornada y que ocurrió en los días siguientes, el relato gira en torno a dos temas: la curación de la suegra de Pedro y la expulsión de muchos demonios.

Quien lee el evangelio de hoy no presta atención a que la curación de la suegra de Pedro tiene lugar en sábado, sabemos que unas de las acusaciones más fuertes contra Jesús fue la de curar en sábado, este detalle tiene mucha importancia, aunque pase inadvertido en la lectura.
En los relatos de milagros generalmente encontramos cuatro elementos o características: se presenta el enfermo, haciendo hincapié en su dolencia; el enfermo u otra persona pide su curación; Jesús lo cura, unas veces con sus palabras otras con alguna acción; por último, el enfermo demuestra que ha sido curado.

La enfermedad, la fiebre, obligaba a la suegra de Pedro a guardar cama y el hecho de que se lo cuenten a Jesús significa que la situación preocupaba a la familia. Jesús no dice ni una palabra, tan solo se limita a tomarla de la mano y levantarla. No es indiferente que Jesús la cure tomándole la mano, el contacto supone un sentido de cercanía que supera todos los miedos al contagio.

Y cuando la enfermedad desaparece, la enferma, para demostrar que se ha curado plenamente, agradecida se levanta de la cama y se pone a servirlos.
Al ponerse el sol termina el descanso sabático, la gente aprovecha la ocasión para llevar ante Jesús a los enfermos y endemoniados, y a los demonios como lo conocían no les permitía hablar, Jesús no quiere que la gente sepa desde el principio su verdadera identidad, tiene que ir descubriéndola poco a poco, escuchándolo y viéndolo actuar.

Desde el primer capítulo del evangelio, Marcos, nos indica lo que será una constante en la vida de Jesús: su oración, el contacto diario e intenso con el Padre, del que saca fuerzas para llevar adelante su misión.

“Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, se marcho a un lugar solitario y allí se puso a orar” Esta conducta de Jesús nos trae a la mente aquellas palabras del salmo 63 “¡Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo!”

La misión de Jesús no se caracteriza por lo cómodo y fácil. En Cafarnaúm toda la gente pregunta por él, quiere verlo y escucharlo. Jesús decide recorrer de nuevo toda Galilea, anteriormente lo hizo solo cuando metieron a Juan en la cárcel, ahora lo hace acompañado de los discípulos.
No sólo predica, también expulsa demonios. La lectura del libro de Job ha sido elegida pensada en los enfermos que cura Jesús, Job pertenece al grupo de los endemoniados, pero con sentido moderno. No se trata de que este poseído por espíritu inmundo alguno, sino que se haya sumido en una profunda depresión. No le encuentra sentido a la vida, la ve como una carga insoportable, una noche que nunca acaba, un futuro sin esperanza. La solución le llega por un enfrentamiento con Dios, que le hace salir de si mismo, abrir las ventanas y contemplar las maravillas que lo rodean, hasta terminar reconociendo humildemente que no puede discutir con Dios ni culparlo de lo que ocurre.
En las curaciones que nos cuenta hoy el evangelio, resulta extraño que nadie de las gracias a Jesús. Ni la suegra de Pedro, ni su familia, ni aquellos que acuden a Él al ponerse el sol, ni los enfermos de galilea, sencillamente Jesús pasa haciendo el bien. Por eso el salmo nos invita a alabar al Señor por todo el bien que nos ha hecho, “Alabad al Señor que sana los corazones destrozados”, el Señor no pierde de vista a nadie, venda las heridas de todos lo que tienen el corazón destrozado y sostiene a los humildes.
Pidamos al Señor que el servicio sea una condición de nuestras vidas, que pongamos atención y cuidado en las personas que comparten nuestra vida.

Feliz domingo y feliz semana!

FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR, LA CANDELARIA 2021

Hoy celebramos la fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, que se ha celebrado siempre con entusiasmo. Era conocida, antes del Concilio Vaticano II, con el nombre de la Candelaria o Purificación de María.

En nuestra parroquia es una fiesta con gran tradición: presentación de los niños, procesión, fuego, roscas de pan, que prepara el grupo parroquial Virgen de la Candelaria.
Esta fiesta es un eco, una prolongación de la Navidad, pero también es un eco hacia adelante, una proyección, que anuncia y presagia la pasión, “y a ti misma una espada te traspasará el alma”, de ahí que muchas imágenes de vírgenes dolorosas sean representadas con un puñal en el corazón.
Todas de las lecturas de hoy se refieren a Jesús: Miqueas nos habla de la entrada en el Santuario del Señor, a quien buscamos; el Salmo nos invita a abrir las puertas, para que entre el Señor; la Carta a los Hebreos nos habla de un Sumo Sacerdote que tenía que parecerse a sus hermanos para ser compasivo.
Es la fiesta del encuentro del Mesías, en brazos de su Madre, con el pueblo, Simeón y Ana representan al pueblo. En la tradición de nuestro pueblo este hecho se escenifica, durante la procesión de la Virgen de la Candelaria, por una niña que porta al Niño de Dios, al Jesús niño, presentándolo a todos, que somos ahora Simeón y Ana.
Antes de Concilio se remarcaba, en esta fiesta, el cumplimiento de la Ley judía por José y María, para rescatar al primogénito y purificar a la madre, de ahí nuestra tradición de presentar los niños en este día. Esta fiesta nos recuerda como Dios protege a los primogénitos del pueblo hebreo esclavo en Egipto en la última plaga, los primogénitos egipcios mueren y el faraón termina doblegándose y dejara en libertad a los hebreos, trae a memoria la pascua judía, el paso de la esclavitud a la libertad, pero también nos anuncia la pasión cuyo desenlace es la resurrección, la pascua cristiana, el paso de la muerte a la vida.

La liturgia de nuestros días se centra en el hecho de que Jesús, Hijo Primogénito, fue presentado al Padre, donde la figura de María tiene un papel esencial, portadora de Cristo. Cristo es la luz del mundo. “Luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel” Si Cristo es la Luz, María es el candelero que sostiene y levanta al Niño, para que alumbre a todas las naciones como canta Simeón. La sabiduría popular llamó a este día la Candelaria.

Es María quien lleva al Niño al templo y la que nos lo presenta como Luz del mundo. María quiere que nuestra atención se centre, no en ella, sino en el Niño, ella siempre nos conduce a Jesús y pide, como lo hizo en las bodas de Caná de Galilea, “Haced lo que Él os diga”. Solo Jesús es la luz que nos guía y señala el camino.

En cuanto a la tradición de las roscas de pan que se ofrecen, no hay nada cierto, unos hablan de una leyenda de una niña perdida, cuidada y alimentada con pan por una mujer, a que la niña identifica con la Virgen de la Candelaria; otros hablan de la gran actividad panadera de antaño de nuestro pueblo que suministraba de pan a la capital y pueblos de alrededor, otros de la generosidad de las familias que podían, y que donaban pan a sus vecinos en momentos de hambruna y de miseria.
Pero, este gesto de la ofrenda del pan, tiene un significado y un sentido más profundo y espiritual, esa misma Luz del Mundo es también Pan de Vida, el Pan bajado del cielo que se ofrece a sí mismo “Yo soy el pan de vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá nunca sed”; sin olvidar al pan material que pedimos, para nosotros y para los demás, en el Padre Nuestro cada vez que decimos “Danos hoy nuestro pan de cada día”, aunque es cierto que muchos cuando están saciados se olvidan “…vosotros me buscáis no por haber visto los milagros, sino porque habéis comido de los panes y os habéis saciado. Obrad no por el alimento que perece sino por el que perdura hasta la vida eterna…”
Hoy se celebra también el día de la vida consagrada, pidamos por la fidelidad de los consagrados y por el aumento de vocaciones.
Aprendamos de María, seamos portadores de Jesús, llevemos su Luz por el mundo entero, alumbrémoslo con su Luz para que el mundo crea en Él. Tomemos ejemplo de Ana, que hablaba a todos del Niño, anunciaba a todos la Buena Noticia, el Evangelio, que es Jesús mismo.
Feliz día de la Candelaria

PRESENTACIÓN DEL SEÑOR Y PURIFICACIÓN DE LA VIRGEN

El próximo martes 2 de febrero celebramos la fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo y la Purificación de María (Virgen de la Candelaria), las misas serán:

A las 9:15 de la mañana y 7 de la tarde.

Ante las nuevas medidas sanitarias y de seguridad, queda suspendida la bendición de niños y niñas recien nacidos y de las roscas.

DOMINGO 31 ENERO: LES ENSEÑABA CON AUTORIDAD

Seguimos avanzando por el tiempo ordinario, dejamos atrás la semana de oración por la unidad de los cristianos. El lema para este año fue “Permaneced en mi amor y daréis fruto en abundancia” Nuestros obispos nos invitaron a orar por la unidad.

Marcos en el evangelio de hoy nos habla de como reacciona la gente ante las enseñanzas de Jesús, el asombro y admiración que ocasiona su predicación, y su autoridad sobre los espíritus inmundos.

Marcos sitúa la acción en Galilea, concretamente en uno de los pueblos más importantes de la región, Cafarnaúm, en sábado y en la sinagoga, lugar de culto público donde el pueblo se reúne para escuchar las enseñanzas de la ley. Una enseñanza interpretada por los maestros autorizados, los escribas y letrados.

Allí predicó Jesús con autoridad imperiosa, incluso a los espíritus inmundos. Jesús hablaba con palabras de autoridad, no como los escribas. Nada nos dice el evangelista del contenido de sus palabras y enseñanzas, por el contexto se trata del Reino de Dios, Marcos hace hincapié en el impacto que produce la intervención y enseñanza de Jesús, que provoca asombro y admiración. Subraya su carácter de maestro que actúa con autoridad, le obedecen hasta los espíritus inmundos.

Jesús no tenía poder. No es lo mismo poder que autoridad. Con poder, unos pocos están arriba y otros están abajo. El poder impone, crea súbditos y subordinados. El poder consigue lo que quiere por medio de la fuerza. La autoridad utiliza el camino del ejemplo y la persuasión.

Persuadir es ofrecer buenas razones para que alguien actúe o piense de una determinada manera. Persuadir no es manipular. Los letrados y escribas enseñan en nombre de la institución, se atienen a las tradiciones, citando constantemente a los maestros, su autoridad proviene de interpretar oficialmente la ley. La autoridad de Jesús es diferente, no viene de la tradición, ni de maestros.
Jesús es el maestro que cuando enseña trasmite una energía desde su interior con toda la fuerza y poder de Dios que obra en Él. No ocurría en los maestros de las sinagogas que transmitían preceptos y enseñanzas humanas faltos de energía interior que da la vida y fuerza a las palabras. Lo asombroso de Jesús es que su misma persona es Palabra viva de Dios.
Jesús es una muestra evidente de que no basta el conocimiento de la ley para hablar en su nombre e imponerla a los demás. Es necesario tener la autoridad correspondiente para hacer valer con garantía lo que se enseña a los demás.

Las enseñanzas de Jesús no son meras informaciones sobre las realidades trascendentales sino palabras acompañadas de una eficiencia y eficacia asombrosaCállate y sal de él” confirma la autoridad de Jesús frente al espíritu inmundo que tiembla ante la presencia del que viene a liberar al hombre del mal.

Ante el poseído por el espíritu inmundo, que un ser sobrehumano, enemigo del hombre y de Dios, nos encontramos con el primero de los milagros, que Marcos nos va a narrar de Jesús. Para evitar una visión milagrera de Jesús, el evangelista enmarca este hecho en el contexto de la enseñanza del Reino de Dios, en donde adquiere el sentido de signos y de la naturaleza del Reino de Dios y del poder de Dios para llevarlo a plenitud, provocando el asombro “¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad”.
El endemoniado, sabiendo quien es Jesús, da testimonio de quien es Jesús “el Santo de Dios”. Mientras nuestro testimonio, lo mismo que los discípulos de Jesús, lo alcanzamos por un proceso de madurez en la fe; los espíritus inmundos conocen a Jesús de entrada sin ningún proceso de maduración en la fe.
Marcos ha presentado dos reacciones opuestas ante la persona y actividad de Jesús, de un lado el rechazo del endemoniado y la admiración de sus oyentes.

La admiración es el punto de partida para creer en Jesús, la pregunta ¿Qué es esto? se convertirá en ¿Quién es este?. El espíritu inmundo endurece su corazón, rechaza a Jesús, mientras el resto de los oyentes escuchan a Jesús y quedan admirados, “Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: No endurezcáis vuestro corazón”.

La admiración es el punto de partida para creer en Jesús, la pregunta ¿Qué es esto? se convertirá en ¿Quién es este? El espíritu inmundo endurece su corazón, rechaza a Jesús, mientras el resto de los oyentes escuchan a Jesús y quedan admirados, “Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: No endurezcáis vuestro corazón”. En la lectura del Deuteronomio tenemos la respuesta a la pregunta ¿quién es este? Es el profeta por el cual Dios, después de Moisés, no dejará de comunicarse con el pueblo, los cristianos vemos cumplida esta promesa de Dios en Jesús.
Que nuestra vida sea un constante asombro y admiración de Jesús para que lleguemos a decir: Tú eres el Santo de Dios, el Mesías.

Feliz domingo y feliz semana.