Presentación de las Prioridades Pastorales

Este año, la presentación de las prioridades pastorales de la Diócesis de Málaga para los Arciprestazgos de Álora y Coín, ha tenido lugar en la mañana de hoy, sábado 28 de septiembre, en la parroquia Ntra. Sra. de la Rosa de Cerralba.

Hasta allí han acudido, un grupo de laicos de nuestra parroquia junto con nuestro sacerdote Manolo M. Córdoba.

Las tres prioridades pastorales para 2024-2025 son:

1. La celebración del Jubileo 2025. Peregrinos de esperanza.

2. El año dedicado a la oración.

3. La parroquia, comunidad evangelizadora.

Os dejamos enlace de la publicación en el Facebook de la Diócesis.

https://www.facebook.com/share/p/K4d63G22sD1wUv2q/

XXV Domingo Del Tiempo Ordinario

22/09/2024

Vigesimoquinto Domingo del Tiempo Ordinario en el que oficialmente recibimos a nuestro nuevo párroco Manuel Márquez Córdoba, al que en este domingo se le hará entrega de la parroquia, y al cual damos nuestra bienvenida y acogemos. Así como a Pepe Planas, que ya jubilado (el sacerdote nunca se jubila, sino que, después de largos años de servicio y cargos, ya no se les nombra para cargos que inevitablemente tienen su carga, en el cargo va la carga decimos), prestará su inestimable servicio en nuestra parroquia.  

En cuanto a la liturgia de la Palabra, después de la confesión de fe de Pedro que cierra la primera parte del evangelio de Marcos, comenzamos con la segunda parte que se estructura con tres anuncios que hace Jesús de su pasión y muerte, seguidos de tres relatos que destacan la incomprensión de sus discípulos. El domingo anterior leímos el primer anuncio y la reacción de Pedro, en este domingo leeremos el segundo anuncio y la incomprensión de unos discípulos.

El libro de la Sabiduría fue escrito siglos antes de Cristo y, sin embargo, da la impresión de que describe lo que vivió Jesucristo en su pasión “Lo someteremos a ultrajes y torturas”. El salmo invita a acompañar a Jesús cuando piensa en su muerte y resurrección “Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida”. La lectura de la carta de Santiago da un aviso muy importante para la comunidad cristiana, “Hermanos: donde hay envidia y rivalidad, hay turbulencia y todo tipo de malas acciones” pues caemos muchas veces en el pecado de las envidias y peleas, queriendo averiguar quién manda más.  Dice el Evangelio “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará”. Sus discípulos no entendían aquello y discutían entre sí quién sería el más importante. Él les dijo que “quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos”.

La primera lectura, del libro de la Sabiduría, nos ayuda a comprender el por que el Hijo del Hombre será entregado. A los malvados les molesta porque se opone a sus acciones, echa los pecados, reprende, les molesta que presuma de conocer a Dios, que se llame a si mismo de hijo del Señor y que se gloríe de tener por Padre a Dios. “Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso” Como consecuencia de todo ello, lo someterán a la afrenta, a la tortura, lo condenarán a una muerte injuriosa y vergonzosa “Lo condenaremos a muerte ignominiosa” Están convencido de que, si es el Hijo de Dios, Él lo ayudará y lo librará de los enemigos, pero no será así de momento, habrá que esperar al tercer día en el que resucitará. Así lo cantamos también en el salmo “insolentes se alzan contra mí y hombres violentos me persiguen a muerte” pero sin ser abandonado “Dios es mi auxilio, el Señor sostiene mi vida”, que nos invita a acompañar a Jesús en la pasión y a acompañar a los que sufre, no a discutir quien el más importante.

La lectura de la carta de Santiago es un discutir de quien es el mayor o el más importante, sino que las rivalidades y peleas que surgen dentro de la comunidad cristiana ¿de dónde proceden los conflictos y luchas que se dan entre vosotros?, atribuidas al deseo de placer, la codicia y la ambición ¿No es precisamente de esos deseos de placer que pugnan dentro de vosotros? Cuando no se consigue lo que se desea, la insatisfacción lleva a toda clase de conflictos.

En el Evangelio leemos como la actividad de Jesús entra en una nueva etapa, sigue recorriendo Galilea, pero no se dedica a anunciar a la gente la Buena Nueva, sino que se centra en la formación e instrucción de los discípulos. Todo se centra en muerte-resurrección, que Jesús la tiene presente durante toda su vida, para Jesús cada día es Viernes Santo y Domingo de Resurrección.

Al primer anuncio Pedro reaccionó reprendiendo a Jesús, lo que le costó que Jesús le reprimiera duramente. Ahora los discípulos callan “Pero ellos no entendían lo que decía y les daba miedo preguntarle”, siguen sin entender a Jesús, prueba de ello es que los discípulos se dedican a discutir quien es el más importante, lo que supone en cierto modo, el desprecio al menos importante. Jesús da una solemne lección a sus discípulos, convoca a los Doce y les dice algo revolucionario “El que quiera ser el primero que sea el último de todos y el servidor de todos”, es el mismo ejemplo que el lavatorio de los pies en el Evangelio de Juan. Jesús enseña que mandar es servir, un servicio que se presta.

A continuación, nos da a todos una clase una clase de humildad y abnegación, para saberlo acoger en los más débiles. Jesús toma un niño entre sus brazos, no es un gesto cargado de romanticismo y sentimentalismos, los niños en esa época eran personas marginadas, como las viudas y los huérfanos. Jesús enseña que “El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mi…” Jesús anima a recibir a los niños en su nombre y acogerlos en la comunidad cristiana, en los niños están representados todos los maginados, un ejemplo lleno de grandeza y de servicio.

Pidamos al Señor que nos ayude a acompañar al que sufre, al necesitado, que aleje de nosotros los conflictos, y a ponernos al servicio del Evangelio sin codicia y sin buscar el prestigio y los primeros puestos. Y por supuesto pidamos al Señor por el nuevo párroco, que el Espirito Santo le guie en el pastoreo de esta  comunidad parroquial

Feliz domingo y feliz semana.

XXIV Domingo Del Tiempo Ordinario

15/09/2024

Vigésimo Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario, iniciamos el curso pastoral tras el tiempo estival, nos encontramos en una semana, que podíamos definir como de solapamiento, donde recibimos a un nuevo párroco D. Manuel Márquez Córdoba y despedimos al que lo ha sido durante los últimos años D. Reinaldo Aguilera Aguilera, al cual agrademos y damos gracias a Dios toda su labor en esta comunidad parroquial. En cuanto al evangelio estamos ante la confesión de fe de Pedro. Jesús nos pregunta ¿Quién dice la gente que soy yo?  ¿Y vosotros que decís quien soy yo?

Jesús es el Mesías; pero su camino, no es precisamente un camino de rosas, es su pasión, muerte y resurrección. Isaías así lo profetiza en la primera lectura: “Ofrecí la espalda a los que me golpea”, pero Dios no abandona,  siempre acompaña “El Señor Dios me ayuda”. En la misma línea, en el salmo, cantamos “el Señor guarda a los sencillos: estando yo sin fuerzas, me salvó” la segunda lectura, es una crítica a la fe sin obras “Tú tienes fe y yo tengo obras, muéstrame esa fe tuya sin las obras, y yo con mis obras te mostraré la fe”. Pedro no quiso entender que el Mesías tenía que sufrir y fue rechazado por Jesús “¡Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!”. Nosotros caemos muchas veces en la tentación de pensar que el camino de la Iglesia es el del triunfo y del aplauso, olvidamos que el que quiera seguir a Cristo tiene que negarse a sí mismo y cargar con su cruz.

La primera lectura es un fragmento del tercer canto del Siervo de Yhwh, un personaje misterioso, que termina salvando a su pueblo mediante el sufrimiento y la muerte. Identificamos en este poema a Jesús, el mismo dice que el Hijo del Hombre tiene que padecer y el poema anticipa las ofensas, salivazos, golpes, burlas, insultos… Dios, en este fragmento revela a su servidor lo mucho que va a sufrir “me ha abierto el oído”, pero que va a permanecer junto a él “Mi Señor me ayudaba”, “Tengo cerca a mi defensor”, “el Señor me ayuda”. El Siervo está convencido de que el sufrimiento no es un castigo de Dios, sino un paso previo al triunfo. El siervo no se rebela, no se echa atrás, ofrece las espaldas y la mejilla a los golpes, no oculta el rostro a bofetadas y salivazos. Si Pedro hubiera comprendido este texto de Isaías, no se hubiese indignado ante las palabras de Jesús, que son el punto de vista de Dios, Pedro, sin embargo, piensa como los hombres, se deja llevar por sentimientos puramente humanos.

La carta de Santiago denuncia la postura del que dice y presume de tener fe, pero no hace nada bueno. Nos salva Jesús y su fe en él, pero lo que está claro que esa fe nos lleva a una vida guiada por los frutos del Espíritu de Dios. El texto refleja una polémica entre dos posturas, por un lado, los partidarios de observar estrictamente la Ley de Moisés, como si fuera ella la que nos salva; y por otro, la postura de los que defienden que la salvación viene por la fe en Cristo.  Santiago, para esclarecer la polémica, pone como ejemplo la respuesta de uno que presume tener fe ante un hermano que pasa hambre “Si un hermano o una hermana andan desnudos y faltos del alimento diario y uno de vosotros les dice: ‘Id en paz; abrigaos y saciaos’, pero no les da lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve?”. Es un ejemplo esclarecedor que nos da que pensar: ¿no actuamos nosotros de la misma manera, que creemos que por cumplir una serie de preceptos ya estamos salvados, sin importarnos nuestros hermanos?

En el evangelio, en el camino hacia Cesarea de Filipo, Jesús pregunta a sus discípulos: “¿Quién dice la gente que soy yo?”. Hasta ahora, Marcos, ha ido mostrando a Jesús como un personaje desconcertante que enseña con autoridad y tiene poder sobre los espíritus inmundos, perdona pecados, come con publicanos y pecadores, se considera con derecho de contravenir el sábado. Sus familiares piensan que está mal de la cabeza, los escribas que está endemoniado, los de Nazaret no creen en él y lo consideran simplemente el carpintero del pueblo. Mientras sus discípulos quedan desconcertados al calmar la tempestad en el lago. Para la gente, Jesús no es un personaje real, sino un muerto que ha vuelto a la vida, se trata del Bautista, Elías o cualquier otro de los profetas. El pueblo ve a Jesús en la línea de los antiguos profetas, que en tiempos de Jesús tenía connotaciones políticas, ven a Jesús como un libertador. Si la pregunta la hiciéramos la gente de nuestro entorno, las respuestas pueden ser de las más variopinta.

Ante la pregunta, no ya lo que dice la gente, sino que dicen sus discípulos, que la podemos extrapolar a nosotros mismos: Y vosotros, ¿Quién decís que soy yo? a lo que se lanza Pedro a responder con la confesión de fe: “Tú eres el Mesías”, a lo que Jesús les ordena que no lo hablaran con nadie, y comienza a instruirlos diciéndoles que debe de padecer mucho, ser ejecutado y resucitar a los tres días. Pedro, como muchos de nosotros, se queda en el sufrimiento. Jesús lo reprende con dureza y severidad. Pedro piensa como los hombres no como Dios. Jesús nos dice: “Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque, quien quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?”

Que el Señor nos ayude a tomar y cargar nuestra cruz, y a confesarlo como Mesías, como el Hijo de Dios, pues como decía S. Jerónimo “no es cosa cómoda ni tranquila confesar a Dios”

Feliz Domingo día del Señor y feliz semana.

Escuela de Teología

¿Cuántas veces nos hemos encontrado con personas que nos han preguntado por nuestra Fe y no hemos sabido responderles?
O cuántas veces nosotros mismos hemos sentido la inquietud de saber más de nuestra Fe.

Pues para poder contestar a estas preguntas la iglesia nos facilita el curso de teología .

Ante la necesidad de conocer y saber más de nuestra religión, de sentirnos anclados en lo que nos enseñaron de pequeños,se nos presenta esta oportunidad. Así como nosotros vamos madurando con el pasar de los años, así necesita nuestra Fe ir madurando y avanzando en experiencias y conocimientos. Y este curso aporta mucho de todo eso y nos invita a vivir nuestra fe en el día a día.
Quizás uno piense: yo no estoy preparado para eso, debe ser muy complicado. Uno comienza con miedos pero en el trascurso de las primeras reuniones vemos que cualquier persona puede y está preparada para poder hacerlo, es solo tener esa inquietud por saber un poco más.
Os animo a hacerlo ya que contamos con la suerte de no tenernos que desplazar . Se imparte en nuestra parroquia todos los martes a las 20.30 hs.
Si necesitáis o sentís esta inquietud te puedes comunicar con Tere Gómez, María Ángeles Pachón, Juan Carlos o Malena